El Real Madrid venció 1-2 al Villarreal en La Liga en el Madrigal, y lo hizo en un partido en donde de nueva cuenta fue inferior a su rival, sufrió por muchos momentos el trámite del juego y en donde en lo sensorial y estadístico, hizo menos méritos para llevarse los tres puntos. Pero supo aguantar cuando peor estaba en el segundo tiempo y los últimos 20 minutos del cotejo sufrió de mejor manera necesitando menos paradas de su arquero.

En esta ocasión sí vale apelar a los análisis muchas veces simplistas y repetitivos de la ESPN, en donde siempre se critica al Real Madrid – sea cual sea su resultado y funcionamiento – porque no juega bien el partido, pero lo saca adelante con la pegada de sus estrellas. Pues ahora es la ocasión perfecta para decirlo: no jugó bien, pero en dos genialidades de Kylian Mbappe, el conjunto merengue inclinó la balanza a su favor.

Un delantero francés que, a pesar de las críticas, con justa razón muchas de ellas a inicios de temporada, está dejando números, está siendo decisivo de forma más recurrente y hasta se le ve, por lo menos desde lo tribunero, más comprometido en todos los aspectos y ayudando a su equipo a sumar más que a inicios de temporada. 

Así están siendo muchos encuentros del Madrid está temporada; Difíciles de ver, en donde casi cualquier rival lo pone en predicamentos y si no se le prende la bombilla cualquiera de sus figuras, difícilmente desde lo colectivo lo puede sacar adelante porque no se le ven muchos atajos para poder hacerlo.

Aunque también es entendible ver una presentación así del equipo de Ancelotti no solo porque el Villarreal es un equipo complejo más jugando en su cancha, sino porque este cuadro Merengue viene de jugar una eliminatoria brava, dramática y muy tensa con el Atlético de Madrid la cual se tuvo que definir por los penales.

Carletto tuvo que gestionar esfuerzos, hacer cambios y colocar un par de futbolistas diferentes para refrescar su once y no reventar a los que uno presupone van a estar en las noches más grandes, especialmente en la Champions League. A falta de 15 minutos ya varios tenían la lengua de fuera y fue complicado repetir carreras largas para varios de ellos.

Los cambios del segundo lapso, sobre todo la entrada de Modric, le dio al Real Madrid la posibilidad de defenderse con el balón, lejos de su área y viviendo menos dramatismo en cada fase ofensiva del submarino amarillo. Pudo en un par de contras liquidarlo antes también y la impresión global del partido fue que un empate hubiera sido lo justo.

Lo hemos repetido muchas veces esta temporada: el Real Madrid es un equipo que parece que va con lo justo, que juega mal la mayoría del tiempo y que no hay nada más detrás más que el talento de los cracks en su plantilla. Sin embargo, y con todos los peros que le podamos poner, que nos pueda gustar más o menos, es un equipo que está vivo en todos los frentes y opta de manera real, al triplete.

Por lo que a pesar de que no está dejando certezas de nada, sigue sumando puntos, avanzando rondas en las copas y ganando tiempo para ver si por algún casual, puede mejorar y mostrar una cara más agradable. Yo nunca apostaría en contra de este equipo. Sea cual sea el escenario. Gracias y nos vemos en la próxima.