Chivas tiene lo que se merece. Sobre todo, sus aficionados. Estuvieron durante una semana cantando victoria antes de tiempo previo al partido de vuelta de la Concachampions frente al Club América y al final pasó lo que tenía que pasar con aquellos que escupen hacia arriba: les termina cayendo el karma siendo goleados 4-0 y sin meter las manos.

Al final el América hizo lo que tenía que hacer: superar futbolísticamente por amplia diferencia, a un rival que es muy inferior a ellos y no está preparado para competir en ese tipo de instancias definitorias ni por lo futbolístico, emocional ni por estado actual de club.

Pero esto se lo tiene muy bien merecido su masa social. Esa que durante una semana festejaba antes de tiempo y se veían en la siguiente ronda contra Cruz Azul y casi que creían en clasificar directo a la Liguilla. Que Gerardo Espinoza era un genio y el tricampeón del fútbol mexicano, una mentira creada por Televisa que le ha comprado todos sus títulos.

Se han quedado a vivir en esa historia en lugar de trabajar, construir buenos planteles para competir y meter gente en las decisiones deportivas a los que se les note que les interesa el proyecto y que al mismo no le dejan tirado de tajo dejando todo a la mitad ya sean entrenadores, directivos y los propios jugadores.

Si bien en este espacio se criticó al América por su falta de ideas, claridad con la pelota e inventiva para generar más sobre el área de Rangel, porque no hablamos con el periódico del lunes, también los resultados favorables a Chivas habían sido con fortuna, accidentales y sumamente engañosos.

Lo más ridículo es que me vengan a hablar del arbitraje. Más cuando solamente disparaste a portería en 4 ocasiones en tres partidos, que en la ida no te marcaron un penal en contra antes del minuto 10 y que tú único gol fue anotado también por la escuadra Azulcrema y porque Malagón anduvo canchereando.

Estaban en la nube. No pusieron los pies en la tierra y se tuvo que escuchar en diferentes espacios que eliminaban al América, que el Tala Rangel está para ser titular en el mundial del 2026 con México, que Chávez era la reencarnación de Carlos Salcido y que podían estar en Liguilla sin problema mostrando la cara de los primeros dos partidos.

Dos partidos que al final fueron intrascendentes porque quedaron fuera de la Concacaf, en Liga siguen en la miseria absoluta arañando puestos de Play Inn y una serie de jugadores que no aparecen en momentos importantes y entre que se expulsan, están veteranos y no tiene la calidad necesaria, terminan hundiendo a un Club que solo le queda vivir del amor incondicional y hasta masoquista del mexicano más recalcitrante.

Es una lástima, pero en Chivas nunca aprenden de sus errores. Se vienen arriba muy rápido y con muy poquito. Por eso están como están, y la verdad, muy bien merecido se lo tienen. Una goleada más ante el América en donde ya hay un repertorio grande para elegir que highlights quieres ver para cuando un americanista ande de bajón. Gracias y nos vemos en la próxima.