
El Real Madrid perdió merecidamente ante el Betis 2-1 en el Benito Villamarín, diciendo prácticamente adiós a sus opciones de poder ganar La Liga está temporada. Primero, porque este Madrid, aunque ha mejorado, no está preparado para ser lo suficientemente regular para abarcar todos los frentes y porque tampoco veo al Barcelona fallando demasiados partidos – aunque tampoco ha estado demasiado brillante – como a finales del 2024 en dónde sin duda fue su inercia más negativa de la campaña.
El desastre en Sevilla empieza y termina a partir del entrenador. Carlo Ancelotti perpetró uno de los peores planteamientos del año y si bien es verdad, tiene bajas trascendentales para el equipo – Valverde, Bellingham y Ceballos – quizás podría haber tomado otro camino para darle mayor solidez, fiabilidad y robustez a sus dirigidos de mediocampo para atrás.
Tomando especialmente en cuenta que el rival atesora buenos jugadores, ese campo es bastante complicado visitarlo y en algún punto del partido ibas a ser inferior y sufrir el trámite. Poner a 4 atacantes, en dónde ninguno defiende, con Modric de mediocentro con casi 40 años y con un Alaba que ya llevaba prácticamente una vida de ex jugador en una defensa que no es la más constante, pues parece la receta perfecta para poner a tu equipo en la peor condición para competir viendo el contexto de competición.
El Real Madrid en ataque jugó un mal partido igualmente. Tuvo destellos al inicio del mismo duelo, pero duraron lo que le duró la gasolina a Mbappe que metió un pase excelso a Mendy para el 1-0 de Brahim y después de eso se diluyó al igual que los merengues por el campo. Lento, predecible, con poca precisión con la pelota y sin claridad para finalizar ni llegar al área.
Ni Vinicius ni Rodrygo pudieron sacarse algo de la chistera en un encuentro que no tenía salvación desde lo grupal y es que sin duda se juntaron el hambre con las ganas de comer: mal planteamiento del entrenador, jugadores que demostraron – algunos – que no están para competir en un duelo medianamente exigente y unas estrellas que no salieron en su día y terminaron claudicando ante el desastre armado por el señor Ancelotti.
Alfombra roja y que pasen Barcelona y Atlético de Madrid para seguir peleando por La Liga. Real Madrid, a esperar hasta el año que viene. Gracias, y nos vemos la siguiente.
