Demasiada fiesta

Exceso de confianza. Eso sufrió el América ante el Necaxa. Si bien los Rayos plantearon un buen partido y lograron un resultado meritorio, fueron errores individuales los que condenaron a las Águilas. En términos generales los de Coapa no jugaron mal al fútbol. Llevaron el peso del partido, tuvieron situaciones para marcar más goles y si no llega hacer por la expulsión de Kevin Álvarez, seguramente el resultado hubiera sido diferente. Esto parte básicamente de un principio de superioridad. De pensar que todos los partidos se van a ganar con la camiseta, sin bajarse del camión o como comúnmente se dice, caminando. El América tiene que volver a tomarse cada encuentro con mucha seriedad y no cometer desatenciones, errores defensivos ni ponerse en escenarios que le compliquen los partidos de fútbol. Son ya 3 juegos donde las Águilas dejan dudas, no fueron claramente mejores que su rival y la impresión es que los resultados evidenciaron el trámite de los mismos. Puebla con 10 hombres les terminó por provocar que pidieran la hora sobre el final, contra el LAFC ya no les dio chance de reaccionar y ante Necaxa, a pesar de anotar dos veces, en casa, no les dio para por lo menos sacar un punto. Esto no es para hacer drama. No sé puede ganar siempre y en algún punto de la temporada se iba a presentar un bajón. Mejor ahora que en Liguilla. Pero si es un buen llamado de atención para Jardine y compañía que el calendario se pondrá más exigente, el mínimo error se pagará caro y habrá que darle el mismo valor a la solidez defensiva que a la capacidad para marcar goles. No siempre se puede volver de errores no forzados por el rival. Sino que vuelvan a ver la Liguilla del tricampeonato. 

Rómpase ¿En caso de emergencia?

Los buenos futbolistas tienen espacio siempre en cualquier equipo. Da igual la profundidad de plantilla, las tácticas del entrenador o de si hay o no hay chicos empujando desde abajo. Al final, todo cayó sobre su propio peso y Diego Valdés volvió a tener minutos con el América en Liga MX. A las primeras mal dadas, Jardine volvió a contar con el jugador chileno y este le respondió con actitud, esfuerzo y buen criterio con la pelota. El andino revolucionó a los azulcremas y antes del minuto 65 el encuentro ya estaba empatado y con buena dinámica para creer en la remontada. Sin embargo, y como ya fue comentado en la sección anterior, la expulsión de Kevin trastoco todo y convirtió el juego en un ida y vuelta, cara o cruz, en dónde la moneda cayó está vez del lado de los chicos de Larcamón. Pero esto es la constatación de que, ante escenarios de adversidad, Jardine confiará en los de experiencia. El chico Ramírez no estará por delante del andino en la rotación y cuando se amerite, el extintor llamado Diego Valdés será utilizado como revulsivo. La duda será ver si al ex futbolista de Santos le alcanzará para ser titular en un equipo que está funcionando bien y parecía que ya no era necesario. Pero es evidente que es muy bueno y alguien así no sobra. Esa es la incógnita a resolver del entrenador, pero creo que eso caeré por su cuenta. Gracias y nos vemos en la próxima.