
Lo de Kylian Mbappe ya es indignante. Es un jugador absolutamente irrelevante en los partidos sin importar su dificultad y en cada jugada que participa deja ver en lo que se ha convertido: un futbolista mediocre, intrascendente y muy lejos de lo que alguna vez mostró que era y que podría llegar a ser. Se hablaba incluso del mejor de la historia.
Hoy, Kylian no solo es que no meta goles – que si no le queda el balón en la línea de meta solo para empujar no puede – si no que no es capaz de controlar una pelota, no da un pase bueno y ya ni hablemos de ganar manos a manos porque no se va de nadie.
Un juvenil como Bradley del Liverpool dio una cátedra defensiva ante él que parecía Maldini y lo ha secado por completo. Además de eso falló el penal que quizás sin merecerlo – dicho sea de paso – metía de lleno en el partido al Madrid y ni en defensa ayuda a sus compañeros. Es una lacra atrás y adelante no produce nada. Un absoluto dementor.
Es verdad que el Real Madrid tampoco acompaña. Todo depende de la inspiración de los jugadores en turno sobre la cancha y si no es en un contragolpe o jugadas aisladas, no hay nada a nivel colectivo para llevar el partido a buen puerto.
Pero hoy lo tenía todo: jugaba en su puesto, no estaba Vinicius sobre el campo y gozaba de toda libertad para desatenderse de las labores defensivas. ¿Pero qué se le ocurre al tipo a pesar de tener todas las condiciones a favor? Nada. Hacer lo que ha venido haciendo toda la temporada: desaparecer, arrastrarse y hasta equivocarse en jugadas que cuestan goles en contra y a favor.
Eso es Mbappe a día de hoy. Es más, un Morata cualquiera, que alguien que pueda aspirar a ganar el Balón de Oro próximamente y evidentemente muy lejos de estar en la misma conversación que Vinicius. Y no solo lo que juega, sino lo que transmite; poca fortaleza mental, incapacidad para superar adversidades y un umbral muy corto a los escenarios de máximo estrés.
Lo del Real Madrid en Anfield era previsible. Es un equipo tomando con pinzas que ante el primer rival serio que le hubiera caído enfrente lo iban a arrasar y sino no hubiera sido por lo divino, se hubiera llevado un resultado más amplio en contra ante uno de los mejores equipos en Europa ahora mismo, al cual no le afectó la salida de Klopp, sus estrellas están en un gran momento y parece que la elección del nuevo entrenador estuvo muy acertada.
La cosa está patas arriba en Champions para los blancos y es probable que no clasifiquen entre los primeros ocho por el momento del equipo, porque todavía les falta visitar a un Atalanta que anda bien y porque quitando a Vinicius, no hay nadie las que pueda salvar a este Real Madrid del desastre colectivo que tiene montado Ancelotti con su cuerpo técnico.
La sensación es mala en todos los sentidos porque el equipo no juega bien, sus figuras andan mal, a excepción de Vini y las lesiones además siguen generando problemas y obligando al técnico italiano a tener que hacer cosas que en condiciones normales no le gustaría hacer, como debutar jóvenes de la cantera o tener que darle más minutos a Arda Guler o Endrick.
Pero es una realidad que todo empieza y acaba con Mbappe, porque es un jugador que no hace nada, transmite a nivel corporal y en el juego malas sensaciones y eso está contagiando a sus compañeros tremendamente. Ya que ven que el supuesto líder futbolístico del equipo no se releva, ni se esfuerza ni hace la diferencia cuando llega a tener la pelota. Una pesadilla en toda regla. Es lo que hay en Europa. El lugar 24 es el Madrid, casi fuera inclusive de la ronda de repechaje. Increíble. Gracias y nos vemos en la próxima.
