
Se acabó el debate: Raúl Jiménez es el 9 titular de la selección mexicana. El delantero del Fulham atraviesa por un momento dulce de forma y todo lo que hace le sale muy bien dentro del campo. Es decisivo en todos los balones que toca y cada fase ofensiva la hace buena el canterano americanista.
Su partido ante los Estados Unidos fue sublime. Se convirtió en el hombre del cotejo y fue clave para que México pudiera vencer a las Barras y las Estrellas después de mucho tiempo.
Un golazo de tiro libre, una buena asistencia en el segundo tanto de Huerta y varias jugadas de valor gol que dejó sobre el terreno de juego, demuestran que ha vuelto a un gran nivel y de momento es el único indiscutible en el once de Javier Aguirre, sobre todo para partidos de cierto nivel.
Raúl es un delantero completo. Tiene grandes capacidades y recursos para el remate, pero sobre todo para jugar fuera del área. Sabe moverse muy bien para liberar espacios o para él mismo quedar en una posición ventajosa en la jugada.
Generalmente toma buenas decisiones y especialmente las ejecuta de manera sobresaliente para generar muchas ventajas a su equipo. Recursos vistosos, pero a la vez efectivos, sin humillar al rival y dándole ocasiones relevantes a México.
Es un atacante mucho más autosuficiente que los otros 3 con los que pelea el puesto – Henry, Santi y Martínez – y tiene inclusive más claridad en el remate dentro del área. Una técnica individual más depurada, hasta regate en corto y potencia en espacios largos.
México mejoró, a partir de la inspiración individual de Jiménez. No solo fue ese equipo que competía desde la inferioridad como ante Canadá – desde las patadas, faltas y balonazos – sino por momentos con buen trato de balón, mayor acompañamiento e ideas ofensiva.
Pero facilitado todo por un futbolista que está inspirado y que todo lo que tocaba lo convertía en oro como Jiménez. Es verdad que Estados Unidos tenía bajas importantes ni tampoco está pasando por un gran momento futbolístico, pero al final es de lo más potable que hay disponible para enfrentar y en los últimos tiempos tenía tomada la medida a México.
No tuvo nada que ver con el bochorno ante el Valencia por qué Javier Aguirre puso lo mejor que tiene y porque hay un futbolista que es mejor que el resto, y se llama Raúl Jiménez: el 9 indiscutible de la Selección Mexicana.
