
El Real Madrid no termina de carburar. El esquema con tres atacantes netos no funciona y el equipo no es fluido con la pelota, no termina por eso demasiado peligroso arriba – a excepción de chispazos individuales – y en defensa es una verbena en dónde tiene que ser el portero la gran figura.
Ya ante la Real Sociedad de puro milagro mantuvieron el cero áreas y con los alemanes de milagro solo les terminaron por marcar uno. Un Stuttgart que por cierto hizo un gran partido; generó ocasiones, controló la mayoría del trámite del juego y mantuvo a raya a las figuras madridistas.
Es evidente que en el Madrid esto de jugar con un tridente arriba no está funcionando. No bajan a defender, en ofensiva no están especialmente inspirados – Aunque Mbappe cada vez se les ve mejor en sus jugadas – y provocan que los centrocampistas recorran muchos metros, queden mal parados y no puedan recuperar la pelota.
Al final Ancelotti tiene que entender que no puede contentar a todos y si la solución es quitar Rodrygo, pues que lo quite, porque de puro milagro no le han dejado a su equipo con un marcador en contra amplio por que cuenta con el mejor arquero del mundo, y los futbolistas de frente no son tan buenos como los suyos.
Lo más positivo del Real Madrid viene desde claves individuales: Mbappe marca su primer gol en Champions como merengue y sigue tomando ritmo competitivo, Endrick a pesar de recibir los minutos de la basura vuelve a anotar – un golazo – y que Courtois ya dejó atrás su lesión y se vuelve a consolidar como el mejor y un seguro de vida para los blancos.
Pero nada más. Colectivamente, mucho desastre. Dominado por un rival inferior en casa, jugadores rebasados con errores graves con el balón y estrellas que se engolosinan mucho buscando hacer la guerra por su cuenta.
Sigo creyendo que Carletto encontrará la manera de hacer de su equipo una escuadra productiva, equilibrada y fiable, sobre todo en las grandes noches, Pero de momento, lo que parecía un oasis interminable de gozo, de momento no termina de carburar del todo, y deja más dudas y preocupación, que certeza. Gracias y nos vemos en la siguiente.
