
El poder de la buena onda
El Barcelona de Hansi Flick logró debutar con victoria en La Liga. Triunfo meritorio en un campo siempre complejo como el Mestalla ante un Valencia que aprieta, propone, es intenso y en dónde además comenzó perdiendo y tuvo bajas de ciertas piezas que serán importantes a lo largo de la campaña.
Si bien el primer tiempo fue complejo, con pocas ocasiones, jugadores sin mucha chispa y un atasco importante a nivel colectivo, los culés se impusieron en el segundo tiempo y con mucho carácter y personalidad, sacaron la victoria en un estadio nada sencillo y que le permite a Flick andarse con aires de el profesor buena onda poco creíbles desde la distancia.
No sé pueden sacar conclusiones de un partido para calificar el estilo de un técnico que acaba de llegar, pero sí en lo individual de ciertos jugadores que pueden ir teniendo confianza de a poco.
Lewandowski anotó, Rapinha dejó detalles de calidad, Lamine Yamal sigue creciendo y algunos jóvenes sacaron la casta y contribuyeron para obtener los tres puntos. No sé cuánto le durará esa cara al técnico alemán, pero siempre es más sencillo sobrellevar las cosas cuando se gana y por ende, ganarte al grupo.
Dos caras
A pesar de que el Real Madrid es un equipo hecho, hay cosas que se deben de ir acomodando. El cambio de sistema otra vez a los tres atacantes con la inclusión de Mbappe en el equipo, requerirá más tiempo de lo esperado.
Hemos visto ciertos destellos de lo que puede ser este equipo ante Atalanta y Mallorca, pero en muchos momentos los blancos no han tenido claridad y todo ha sido casi bajo la calidad individual de las estrellas. Ante los mallorquines el primer lapso fue bueno del Madrid.
Tampoco hubo una catarata de oportunidades claras, pero tenían muchas sensaciones de peligro y controlaron bastante bien el trámite. El segundo tiempo fue muy distinto y a pesar de dos o tres chances de Mbappe, los merengues fueron la nada y hasta los locales estuvieron más cerca de conseguir la victoria.
La temporada es muy larga y no se debe de escribir un libro de esto, pero si los de arriba no entienden que hay que ayudar a defender, el castillo se le puede caer a Ancelotti y en especial a Florentino. Gracias y que Dios los bendiga.
