
A pesar de salir del campo y no disputar todos los minutos, Toni Kroos dio una auténtica exhibición en el Allianz Arena mientras estuvo en el verde. El alemán no falló pases, recuperó muchos balones y aportaba siempre tanto en la presión como en el repliegue del equipo.
Si bien ya sabemos todo lo que da Kroos con pelota – el pase que le puso a Vinicius en el primer gol es la muestra de ello – sin ella fue impresionante como acosó, presionó e incomodó siempre al portador de la pelota del Bayern de Múnich.
Dio el pase del 0-1, estuvo muy cerca de poner el 0-2 y darle un aire distinto a la eliminatoria y con sus cambios de orientación, le bajó el ritmo a unos bávaros que salieron en tromba sobre todo en los 15 minutos iniciales.
Es literalmente un salón de la fama de este negocio Kroos. Un tremendo mariscal de campo que da pausa, mucha tranquilidad con el balón y cuando quiere, acelera la jugada para poner en ventaja en el campo a todo su equipo. Sin olvidar lo que hace en fase de recuperación, trabajando sin la pelota y ayudando en ese esfuerzo colectivo.
El que se vio beneficiado de esto fue Vinicius. El brasileño fue una de las figuras de los merengues y puso los dos goles que le permiten a los de Ancelotti ir al Bernabéu sin la presión de tener que estar forzosamente contra la corriente.
Su evolución sigue siendo meteórica y ahora ya no solo es ese jugador rápido, potente y muy peligroso al espacio que regateaba y sacaba ventaja al rival en carrera – sigue siendo muy bueno en ello – sino que ahora interpreta cada vez mejor el fútbol en la fase de pausa.
Se mueve en espacios reducidos, aguanta la pelota de espaldas, tiene mejor lectura de juego y sabe estar en zonas de mucho tránsito. El brasileño no es un 9, evidentemente, pero poco a poco ha ido entendiendo los menesteres de esa posición sin la necesidad de estar ahí todo el tiempo.
Lo de Vini es tremendo. Es un derroche de personalidad, carácter y de terquedad – en el buen sentido – ya que pueden no salirle las cosas en muchas ocasiones, pero tiene la tenacidad necesaria para recuperarse y seguir al frente. No importa el rival, el estadio ni la calidad de los de enfrente, Vini siempre intenta hacer su fútbol.
Marcó los dos goles, dejó un par de ocasiones más en Neuer y fue una amenaza constante para los defensores del Bayern. Cada vez más demostrando el juvenil que está entre los 5 mejores atacantes del mundo.
El empate es justo. El Bayern de Múnich fue ligeramente superior ya que jugó un poco más en campo del Madrid, tuvo algún que otro remate más y amasó más el balón, pero el Madrid no perdió la calma y cuando pudo pegar, lo hizo y de forma contundente.
Todo abierto para la vuelta y será un partidazo que definirá sin duda, el que será el próximo campeón de Europa, por lo menos esa es mi visión. Gracias y que Dios los bendiga.
