
Casi un infierno
Lo del Manchester United es absolutamente tétrico. A pesar de clasificarse para la final de la competición copera, gestionó pésimamente su ventaja conseguida tras una buena primera hora de encuentro y se dejó empatar – con todos los respetos – por un club como el Coventry que nadie en el mundo del fútbol tenía catalogado en este negocio. Mentalmente el United es sumamente débil. Ante las primeras señales de adversidad se viene abajo, no es capaz de sostener un mismo rendimiento en el encuentro y físicamente se desploma. En un duelo que tenía controlado, dominado y que había sido muy superior; llegando, marcando tres goles y sin haber concedido gran cosa, tras el primer tanto del Coventry, en lugar de cerrar el juego y que no se jugara nada, los de Ten Hag se metieron a esa dinámica loca de ida y vuelta y terminaron pagándolo muy caro. Sin embargo, consiguieron aguantar en el tiempo extra y en la tanda de penales lograron evitar el ridículo absoluto al perder una ventaja de 3 goles. Pero esto ha sido el Manchester United en los últimos tiempos: una pérdida preocupante de grandeza en los escenarios grandes del juego, un entrenador rebasado y que no le ha dado una evolución adecuada a su proyecto y un club que sigue gastando millones de billetes sin conseguir la relevancia que debería de tener año tras año. Y aunque jugará la final ante el City, huele a derrota humillante y hasta con un margen amplio. La temporada puede ser todavía peor: tras el mal trabajo en Premier, el ridículo en Europa y ahora la parodia en FA Cup. Veremos si sigue el show.
Freno de mano entendible
El Chelsea fue mejor. Generó más ocasiones y provocó que Ortega fuera una de las figuras del partido. Sin embargo, el Manchester City, con esa pasta de equipo campeón y que está lleno de grandeza, fue capaz de levantarse de esos malos momentos y lograron llevarse el resultado. Sin embargo, esta superioridad blue es entendible tomando en cuenta el desgaste ante el Real Madrid en la Champions, que iba a haber rotaciones y que en algún punto avanzado el juego, las piernas iban a comenzar a pesar. El mérito aquí fue aguantar, saber sufrir y entender que hay veces que vas a tener que sostener de otra forma los resultados. Eso no es quitarle mérito al Chelsea. Hizo un juego valiente, fue audaz y buscó todo el tiempo apretar en campo contrario. Cole Palmer hizo todo bien, pero le faltó esa jugada diferencial para comenzar a tocar la puerta de los futbolistas que pueden aspirar a cosas grandes en este negocio. El portugués Bernardo Silva se pudo resarcir del penal a media semana y le dio el pase a su equipo. El City aspira al doblete nacional y el Chelsea a construir algo interesante con jóvenes que han pisado fuerte, manteniendo al entrenador y dándole continuidad a algunos jugadores como Enzo, Caicedo y lograr conseguir un 9 más resolutivo.
¿Quién es favorito?
Sin duda el Manchester City. Es un equipo más pleno, completamente hecho y que cuenta con más talento y experiencia en instancias definitorias que esta generación del Manchester United, que, como ya lo comentamos antes es muy débil mentalmente y tiene pocas herramientas para levantar un mal momento. El City a pesar de que no ha podido sustituir la baja de Gundogan, Foden ha dado un paso adelante y puede ser muy importante, sin dejar de lado que los ciudadanos atesoran más talento en ambas áreas. Así que, sin duda, los de Guardiola tienen todo para llevarse el resultado. Gracias y que Dios los bendiga.
