
Era entendible hasta cierto punto el planteamiento de Carlo Ancelotti. Con el desgaste físico a media semana en la Champions ante el City, el entrenador italiano entendió que este era un partido para no correr tanto, esperar un poco atrás y salir como siempre aprovechando la velocidad de los brasileños.
Hasta realizó algunas rotaciones dejando fuera de la convocatoria a ciertos futbolistas que acusaron ese desgaste y consideró que era un juego para darle confianza a un par de futbolistas. Entre ellos Lucas Vázquez.
Sin embargo y dicho lo anterior, los primeros 25 minutos del Real Madrid fueron bastante buenos yendo hacia arriba, presionando alto y teniendo el balón en el último tercio del campo del Barcelona.
Obligados – también es verdad – por el tempranero gol de los culés en un tiro de esquina tras una muy mala salida de Lunin. Pero asumió inicialmente ese rol y ahí fue donde Lucas tuvo un papel muy importante.
Haciendo de Carvajal el gallego iba hacia adelante, asumió riesgos y constantemente se mostró como opción en fase ofensiva. Daba amplitud, marcó un gol y provocó el penal del empate a uno de Vinicius.
Lucas Vázquez no ha tenido una buena temporada. Ha sido regularmente suplente y cuando ha salido ha sido para jugar poco más que los minutos de la basura.
A pesar de esta situación, ha sido un jugador que una vez más ha dejado en claro que es un valor muy grande en la plantilla, que hace grupo y entiende lo que le toca, independiente de su momento futbolístico.
Por eso cada vez que sale no es un drama, colabora en ambas áreas y es alguien que aprende de sus errores.
A pesar de no tener la calidad de otros, cuentan con una personalidad arrolladora, no se deja intimidar por nadie y demuestra un carácter ganador que le hace siempre rendir por encima de sus posibilidades. A pesar de las críticas que en general han sido justas porque si ha tenido bajones marcados en momentos de la temporada.
Si bien el partido cayó en un bache de 20 minutos en donde sobre todo los merengues se conformaban con el empate – o eso parecía – al final ambos equipos metieron los cambios necesarios para ganar y fue el Madrid, en ese intercambio de golpes, en donde se terminó llevando el partido y prácticamente La Liga.
A 11 puntos, en semifinales de Champions League y con la plantilla prácticamente completa en este tramo final, el doblete puede ser una realidad, otra vez. Gracias y que Dios los bendiga.
