
El América es el gran ganador de la trilogía de los clásicos frente a las Chivas. A pesar que el resultado final señaló que fue una seguidilla pareja, la realidad es que las Águilas dominaron la mayoría de los minutos, siempre se sintieron más cómodos en la cancha y generaron una mayor cantidad de situaciones de gol sobre el campo.
Si bien es cierto que el América tuvo un pésimo primer tiempo en la vuelta de la Concacaf en el Azteca, en el segundo lapso con hacer modificaciones con los mismos once que iniciaron aquel partido, volvieron a poner todo en su lugar en tan solo 15 minutos.
También podemos irnos a la fácil; donde cayeron en exceso de confianza, hubo una evidente relajación por la ventaja obtenida en la ida, y, que no es la primera vez que los de Jardine muestran un performance por debajo de lo esperado en un juego de vuelta en el Estadio Azteca.
Los famosos condicionantes e imponderables del juego claro que cuenta y generalmente se hacen notar. Comprobado después en el último de estos clásicos donde los azulcremas, exactamente con el mismo once inicial, dominaron, controlaron y tuvieron contra las cuerdas al Guadalajara en los primeros 45 minutos.
Una vez consumada la lesión de Diego Valdés, los americanistas perdieron fluidez en la zona media del campo y les costó llegar con más claridad a la portería de Rangel. Pero fue un equipo que, en la mayoría de los minutos, pudo jugar y proponer los partidos como lo quería hacer André Jardine.
Es ridículo pensar de verdad que Chivas sale fortalecido. Al final del día están muy lejos de la zona de clasificación directa a Liguilla – con peligro real de inclusive quedar fuera del Play In – eliminado de Concacaf y rescatando un empate en tu estadio en donde en el trámite general los americanistas fueron muy superiores a ti.
El Rebaño no sale fortalecido. Gago debe de saber que tiene el tiempo encima y el calendario no es precisamente el más sencillo para intentar ganar los puntos necesarios para alcanzar el objetivo.
Es un plantel que no está en buen momento, que de todas maneras no tiene muchas soluciones en el banquillo y que el supuesto salvavidas de este equipo – Chicharito – sigue todavía mostrando deficiencias físicas y de ritmo dentro de la cancha, ya que no aguanta los 90 minutos.
América por su parte va tranquilo. Está en 4tos de final de Concachampions, se mantiene en la parte alta de la tabla y aunque Diego Valdés salió con molestias, tendrá la fecha FIFA para descansar y recuperarse, porque sí, es un futbolista muy importante para la generación de fútbol ofensivo de las Águilas. Irremplazable, diría yo. Gracias y que Dios los bendiga.
