
El futbolista neerlandés Javairo Dilrosun dio un buen partido frente al Atlas. Provocó una asistencia, ganó duelos por su banda y estuvo siempre generando estrés a la defensa de los rojinegros.
En el Club América – por lo menos en la creencia popular, del aficionado de a pie – había este pequeño ruido que empezaba a instalar en la cabeza de todos, que, a lo mejor este fichaje y la salida de Leo Suárez a Pumas, no había sido un buen negocio.
La realidad es que Javairo, como todos los futbolistas que llegan a un entorno nuevo, y que sobre todo exigen resultados inmediatos, necesita un periodo de adaptación. La duda era normal más cuando en algunas ocasiones no jugaba o se le veía ausente en los partidos.
Pero ahora de a poco va ganando confianza, físicamente se le ve más entero y mucho más claro en la toma de decisiones.
No me parecería raro que en algún punto pueda quitarle la titularidad a Zendejas. Es un jugador que tiene más recursos para provocar situaciones de peligro, intimidar al rival y resolver jugadas en donde hay poco margen de maniobra.
Así como puede jugar en corto, bajar a recibir y regatear rivales; es capaz de ir en largo, ganar carreras en velocidad y cambiar de ritmo en distintas situaciones.
Más allá de que Zendejas anotó dos tantos frente al Atlas, el ex de Chivas venía haciendo pobres partidos y dejando mucho que desear en el campo.
Además, el contexto de partido cuando entró al terreno de juego ya era muy favorable: un Atlas con un hombre menos, totalmente regalado en el medio campo y con mucho espacio para correr y maniobrar con el balón. Así – sin quitarle nada – es más fácil.
América sigue en plan ascendente. Venció de forma merecida y sin dejar dudas a Cruz Azul y, al Atlas, aunque se le complicó, le ganó siendo mejor tanto en igualdad como en superioridad numérica.
Por lo que pocas dudas de momento genera previo al Clásico frente a Chivas de la Concachampions. Cabe mencionar que Henry Martín volvió al gol, Valdés está en un momento de forma buena, Quiñones siempre genera cosas, Fidalgo es el motor del equipo y no han resentido la más que posible baja del Cabecita Rodríguez. Viento en popa. Gracias y que Dios los bendiga.
