Esto sí es sorpresivo. El Club América acaba de contratar a Cristian ‘Chicote’ Calderón como nuevo jugador de cara al Clausura 2024 con miras a intentar conseguir el bicampeonato, luego de consagrarse como campeón en el Apertura 2023 de la Liga MX, tras derrotar a los Tigres por marcador global de 4-1 en la gran final.

En un principio diría que no. Calderón ha sido un futbolista muy irregular, que nunca pudo consolidarse del todo en Chivas o dejar esa sensación de ser alguien importante – más allá de tener minutos y buena consideración por su entrenador en el equipo – y que además se ha visto inmerso en disciplinas que regularmente cualquier club funcional en todas las áreas no quiere tener dentro de su casa.

Sin embargo, es un jugador que tiene ciertas cosas interesantes y que en momentos de la temporada te pueden enriquecer.

Atesora la capacidad de jugar en varias posiciones, tiene buen golpeo de larga distancia, es alguien recuperable ya que está en la flor de su carrera al contar con 26 años, llega a bajo costo y por lo visto, creen más en su potencial que en el que ha mostrado de momento Salvador Reyes.

Obviamente no tiene los argumentos para llegar a las Águilas, pero siempre es muy importante considerar todo el contexto.

No viene a ser titular, será un revulsivo para momentos específicos y un posible titular para partidos de menor riesgo y nivel.

Y tomando en cuenta el potencial que ya ha mostrado en otros clubes fuera del ambiente destructivo de Chivas, creo que puede terminar de ser una buena renta. Si lo hace bien, recupera su versión del Necaxa y le gana la carrera a Luis Fuentes, otro tema será.

De entrada, este fichaje no me gusta. Insisto, el ‘Chicote’ me parece un jugador con una falta de constancia preocupante, con una actitud profesional bastante cuestionable y con cualidades aparentemente ‘dormidas’ que, si tiene, pero según algunos “expertos”, no ha querido mostrar por falta de mentalidad.

Bueno, en el América no hay tanto lugar para las excusas y si quiere jugar, tendrá que ponerse las pilas. Ser disciplinado, con mentalidad ganadora y siendo consciente que el contexto será diferente. Más presión, crítica y competencia, pero al mismo tiempo tendrá mejores compañeros, un sistema de juego que le puede beneficiar más y un club que le dará opciones de soñar con ganar títulos. Gracias y que Dios los bendiga.