
En Old Trafford han pasado los entrenadores, han llegado muchos futbolistas y se han gastado millones de dólares en tratar de mejorar la plantilla, y el Manchester United es un auténtico desastre que sigue acumulando vergüenzas tras vergüenzas.
Ahora fue en la Champions League, donde la escuadra dirigida por Erik Ten Hag terminó en el último lugar de su grupo tras perder 0-1 frente al Bayern Múnich, con tan solo 4 unidades y en donde ni siquiera le ha alcanzado para poder disputar la Europa League en el mes de febrero.
Puede sonar muy simplista, pero el United no quedó eliminado por perder frente al Bayern. Los alemanes son un equipo a día de hoy muy superior que invierte de manera más inteligente para armar su plantilla, están mucho más compensados y tienen a un técnico de garantías que les da orden y ese acomodo en el campo para que las cosas fluyan.
Los Diablos Rojos perdieron su pase ante el Galatasaray y el Copenhague. Dos equipos muy inferiores a ellos y que, tanto fuera como en casa, les plantaron partido, lograron hasta remontarles marcadores, superarlos por fases de partido amplias y muy marcadas.
La clave de todo es que el Manchester invierte muy mal su dinero. Gasta millonadas en jugadores, muchos de ellos de medio pelo, en ocasiones duplican posiciones que ya tienen cubiertas, otras las deja en el abandono y no atesora a futbolistas de noches grandes en ambas áreas.
Si bien se han tenido que enfrentar a bajas a lo largo de esta primera fase de campaña, es algo que les pasa prácticamente a todos los equipos y no puede ser la excusa que se ponga sobre la mesa cuando te gastas tanto dinero todos los veranos para tener un plantel rico.
El entrenador tampoco ha sabido ponerlos en las mejores condiciones para ganar, potenciar lo colectivo con lo que tiene a disposición y hacer que los jugadores se sientan más cómodos con los planteamientos.
Su manejo de grupo ha sido bastante cuestionable, en ataque el equipo genera poco, tiene casi el mismo gol que otros clubes que compiten el descenso y hay muchos otros que están muy por debajo del nivel esperado en un club de la dimensión del United, tocando el tema puntual de Garnacho, Antony y lo de Maguire parece que clama al cielo.
Estamos apenas en diciembre y parece que la temporada para el Manchester United está terminada. Increíble. Fuera de Europa, 6tos en Premier League, eliminados ya de la Carabao Cup y un desastre interno que parece que no tiene fin y que el técnico en este caso, tiene su continuidad pendiendo de un hilo.
Quién lo iba a decir. Que un gigante del fútbol mundial esté en esta situación. Pero ahí están las consecuencias de tomar malas decisiones, sin un rumbo claro y en donde se contratan jugadores, simplemente porque hay dinero y no porque los mismos tengan un sentido. Gracias y que Dios los bendiga.
