
Rayados vivió una auténtica tragedia el pasado sábado por la noche. No solo quedó eliminado de la lucha por el título, sino que lo hizo a las primeras de cambio, ante un rival que había cerrado muy mal la temporada regular – 1 victoria de los últimos 8 encuentros – y siendo derrotados en su campo tras un segundo tiempo lamentable, donde los potosinos en un par de contragolpes pudieron liquidar mucho antes la situación.
Lo de Chivas es más o menos lo mismo, pero con una diferencia: lo hizo como visitante, ante un rival que potencialmente tiene un talento de plantilla muy parecido al suyo y que no atesora ni la inversión ni profundidad de plantilla con la que sí cuenta La Pandilla.
Pero eso no debe servir como pretexto. El Guadalajara fracasó y punto. Dejó vivo a los Pumas en la ida al fallar tantas ocasiones de gol y en CU prácticamente claudicó y no supo defender su ventaja, como tampoco supo reaccionar ni generar nada al frente.
Los Pumas, a lo Mohamed. Sabían que tenían que cambiar la postura, jugar unos metros más adelante e intentar que los de arriba como Huerta, Salvio y el propio Ergas, tuvieran la pelota y con jugadas asociativas buenos centros, hicieran la diferencia.
Y así fue en los primeros dos goles donde los universitarios aprovecharon desatenciones de la zaga del Rebaño para en 5 minutos, poner la llave patas arriba y a su favor.
Chivas lo intentó, buscó empujar como en la ida a Pumas y hacer figura a González, pero no tuvo la claridad, ni las variantes ni la actitud del primer partido para hacerlo.
Rayados por su parte fue exhibido, superado y maniatado en 3 de los 4 tiempos por el San Luis. En la ida pudieron haber llegado al BBVA con una diferencia mayor en contra y arriba no tuvieron más de 3 remates a portería.
Ya en la vuelta jugaron muy bien el primer tiempo; marcando rápido, generando opciones y con unos potosinos que no sabían qué hacer para evitar esa inercia. Pero la segunda parte fue desastrosa; sin ideas, tirando centros a lo loco, terminando con un hombre menos porque ya no tenían cambios y con un San Luis que pudo ganar en el complemento por un marcador más abultado.
Los dos son fracasos. Quizás lo de Monterrey es más escandaloso por el rival, las condiciones de la eliminatoria y que la diferencia de talento individual era abismal, pero al Guadalajara no se le puede consentir ni apapachar. Venía como el subcampeón del fútbol mexicano, había cerrado bien el torneo y tiene una historia que debe respetar y siempre buscar la excelencia.
Pero también hay que ponderar que ambos se recuperaron de crisis importantes, cerraron en lo alto de la tabla y sobre todo Rayados que tuvo que lidiar con 17 lesiones – debutando hasta 7 jóvenes en el certamen – llegó como segundo lugar a la fiesta grande y por un gol, se quedaron fuera de las semifinales.
Ambos fracasaron terriblemente y deberán replantear cosas para volver a competir, entendiendo que están en procesos diferentes y que en La Pandilla tendrán un poco de paciencia con el ‘Tano’ Ortiz al ser su primer torneo, con Paunovic tratarán de sacar a los parásitos del vestuario y construir con el macedonio siendo el líder absoluto a nivel deportivo. Cosas que no están y tienen sentido. Gracias y que Dios los bendiga.
