México ofreció su peor partido en la era de Jaime Lozano. No generó ocasiones, no pudo controlar los tiempos del partido y de puro milagro no terminó con un marcador en contra más abultado porque Honduras tiene lo que tiene en cuanto a talento de plantilla.

México fue a especular. A poner mucha gente en el mediocampo, incomodar a los hondureños y tratar de que no pasara gran cosa para ir al azteca y ahí definir la historia.

Pero la selección ni controló, ni defendió bien ni tampoco encontró, en el banquillo o en los futbolistas, a nadie que pudiera cambiar un poco la dinámica del encuentro.

Fue un querer y no poder. Sobrepasado en todo momento por el rival y las circunstancias del encuentro. En ningún pasaje el equipo mexicano pudo volver y no inquietó al arquero hondureño. 

Lozano se equivocó. Se dio cuenta que el invento de los 4 centro campistas no le estaba ayudando a su equipo en ninguna de las dos facetas y volvió a lo de siempre, pero ya no hubo reacción. 

Aquí no voy a hablar de las cosas de las que se comentan siempre cuando México pierde un partido, sino del encuentro en sí. Porque después del duelo ante Alemania, era unánime la opinión de que la Selección con el Jimmy iba creciendo, definiendo una base de jugadores e inclusive un esquema fijo. 

Pero no habíamos visto a la Selección Mexicana en este contexto; En Concacaf, teniendo que jugar en canchas complicadas, con el público en contra y con rivales que se te encierran, dan patadas y aprovechan ese ambiente de localía a su favor, hasta para presionar al arbitraje. 

Queda todavía el partido de vuelta en el Estadio Azteca para poder aprovechar e ir a la Copa América. Pero para aspirar a eso queda por hacer mucho trabajo. Tener mejor actitud, generar un plan que le permita a México concretar más ocasiones, cometer el menor número de errores posibles y ser contundentes cuando se tiene que serlo.

Nada que salvar, salvo el resultado, que ya es mucho decir. Tic – Tac para el Jimmy Lozano y su proyecto. Así de exagerado y cambiante es el fútbol mexicano. Gracias y que Dios los bendiga.