
Xavi siempre me ha parecido un tipo despreciable. Un mal perdedor que se excusa en cuestiones ridículas para justificar las derrotas humillantes de su equipo.
Lo hizo como jugador y ahora también como entrenador. En 2013, con los pantalones bien puestos, aseguró que el Bayern Múnich, a pesar de haberles metido una paliza en el global de 7-0 en semifinales de Champions League, dijo que habían sido mejores porque tuvieron más la pelota y dominaron más el ritmo.
Ahora, como entrenador, sin ningún tipo de pena, señaló que el Arsenal, que les metió cinco en pretemporada, estaban jugando a una intensidad indebida para ese momento y que por eso sus chicos se vieron superados. O cuando empató 0-0 con el Getafe en el inicio de Liga y criticó el estilo de los de Bordalás.
O mejor aún y última, que sus jugadores no han dado su mejor nivel por las críticas de la prensa, generando tensión y mucha presión en sus dirigidos. Por lo que, cuando salen al campo, no tienen confianza en sí mismos.
En fin, saquen ustedes sus propias conclusiones. Esto es muy sencillo. El Barcelona juega mal porque Xavi no le ha dado los automatismos necesarios para ser dominante en los partidos.
Este Barca suele jugar al 1-0, a depender del arquero y que con algún golpe de suerte o arbitral, vayan sacando los partidos. No genera grandes ocasiones, atrás es una verbena y no suele tener el control del juego.
Equipos muy inferiores, se le plantan, le quitan el balón y no le dejan prácticamente generar opciones al frente. Colectivamente es una escuadra aburrida, lenta, sosa, sin mucha imaginación para llegar con claridad al frente e individualmente, tampoco tiene a futbolistas que se vayan a poner por encima del partido y de las circunstancias que este plantea.
Por eso varios equipos como el Porto, Shakhtar, Granada, Real Sociedad o Mallorca, lo han tenido contra la pared, pero por falta de puntería, no le han podido rascar nada, a excepción de los ucranianos.
Curiosamente el único encuentro donde jugó bien, se sintió cómodo en la mayoría de minutos y quizás mereció un poco más de premio en el marcador, fue ante el Real Madrid que en el segundo lapso le dio la vuelta a la tortilla por un inconmensurable Bellingham.
Xavi lleva ya dos años al frente del equipo, se han gastado más de 300 millones de euros para reforzar la plantilla, lo han eliminado de Europa en 4 ocasiones, en dos de ellas en fase de grupos de Champions y de verdad ¿quieren más tiempo y paciencia para él?
A cualquier otro entrenador ya lo hubieran echado, lo estarían criticando a más no poder o ya lo hubieran llamado alineador. A Zinedine Zidane, por ejemplo, ganador de 3 Champions seguidas, 11 títulos en 4 temporadas y media, y segundo técnico más ganador en la historia del Madrid, no lo bajaban de inútil y alguien que pasaba por allí.
Xavi no solo es mal técnico, sino mala persona. No habló solo de quitarle méritos a los rivales o de quejarse del arbitraje para meter presión, sino de atacar abiertamente a sus jugadores cuando son superados claramente por el contrario y el no toma ninguna responsabilidad por ello.
El mejor ejemplo de que las sensaciones y emociones están por encima de los hechos y la realidad. Quédense con el proceso y la idea, a ver hasta donde les llegan. Que igual, en la ruina ya está y nadie los saca de ahí. Xavi, no te acabes nunca. Gracias y que Dios los bendiga.
