
Si bien en el segundo tiempo el Shakhtar intentó apretar un poco más, mejoró en el juego y llegó con cierta constancia a la portería blaugrana, el Barcelona tuvo literalmente un día de campo en Montjuic.
Nunca se le complicó realmente el partido, tuvo ocasiones inclusive para liquidarlo con mucha anticipación, Xavi se dio el lujo de darle minutos a jóvenes que terminaron brillando y algunos futbolistas como Ferran Torres, pudieron continuar con su buena racha de la temporada.
También todo esto es más sencillo cuando enfrente tienes a un rival como el conjunto ucraniano permisivo, débil y que nunca dio una verdadera oposición. Sin embargo, todo eso hay que aprovecharlo, ganar, seguir sumando y tener prácticamente la clasificación en la mano.
Dentro de esos jóvenes destacados encontramos a Fermín López. El imberbe centrocampista blaugrana ha dejado de lado la timidez siempre que Xavi le ha dado minutos para jugar y en esas oportunidades le hemos visto buena pegada, despliegue físico y capacidad para llegar a zonas de remate.
Generalmente pide la pelota, intenta participar de la construcción del juego y ser siempre una válvula de salida para sus compañeros. Como todo a veces acertará y en muchas otras se equivocará, pero no se puede negar su actitud, compromiso y fe en sí mismo para siempre intentarlo y estar ahí.
Por lo demás era un partido que se tenía que ganar, afianzar la clasificación a octavos de final y llegar con buenas sensaciones al clásico ante el Real Madrid que en teoría arribará más entero y con más jugadores estelares disponibles.
El Barcelona no juega bien, le cuesta sacar la mayoría de partidos adelante y con efímeros arreones individuales, es un equipo que colectivamente concede mucho y que por lapsos no tiene claridad al frente. A eso le sumamos las ausencias por lesión tenemos una combinación peligrosa para el partido del sábado.
Pero los culés han llegado en otras oportunidades en esta misma situación para medirse al Real Madrid donde no es favorito, está en peor momento y donde parece que no se ve por donde pueda sacar algo positivo, pero al final, ante todo pronóstico, llega y saca el resultado.
Así es el fútbol, veremos si les vuelve a sonreír. En teoría, no se ve lo más prometedor. Gracias y que Dios los bendiga.
