Santiago Giménez vive un gran momento en el Feyenoord. Es el goleador del equipo, uno de los grandes delanteros en Europa y uno de los mejores jugadores de toda la Liga en Países Bajos. La gran duda que había en torno al mexicano era si este momento, esa rotundidad goleadora y esa constancia para encontrarse con las redes rivales, lo iba a poder trasladar en la Champions League, donde se iba a encontrar con mejores rivales, más nivel y dificultad para encontrar posición de remate.

La realidad ha superado cualquier ficción. El chaquito rompió todas las quinéales y tuvo un debut de ensueño en la Copa de Europa. Frente a la Lazio consiguió dos goles, le anularon otro – dudoso – y cada vez que pudo participar en el juego, aunque fuera en algo muy simple, lo hacía efectivo y no se equivocó en ninguna.

En ambas anotaciones vimos las capacidades que tiene Santi para ofrecer en un terreno de juego: así como es capaz de recibir el balón, aguantar la marca de los defensores, armar la pierna, darse la vuelta y cruzar su remate, tiene la intuición de ariete de área para aparecer solo y simplemente empujarla al fondo de las mallas.

Obviamente ayuda mucho que tu equipo tuviera el dominio del encuentro, manejara la pelota la mayor parte del tiempo y pudieran mediante esa superioridad poner siempre en situaciones ventajosas a sus atacantes, pero hay que tener el temple, confianza y habilidad necesarias, para hacerte notar y no fallar en el momento oportuno.

La Lazio, como todo equipo italiano es muy táctico, rocoso y que incomoda en todos los sectores del campo y que a su vez sabe manejar el balón e intenta proponer – como buen equipo de Sarri – pero el Feyenoord con su dinámica, ritmo alto y velocidad en la circulación de la pelota, lo superó, desapareció a sus figuras y no le dio – más que al final – ningún momento de reacción.

Lo de Santiago Giménez ya es evidente. Es muy probable que para la próxima temporada lo veamos en otro equipo más exigente, de más nivel y otra jerarquía, como también, visto los hechos, debe de ser, sin ninguna discusión, el delantero titular de la Selección Mexicana.  

Por el momento, nivel y constancia a la hora de hacerse presentes en los marcadores, en las competiciones en las que los está haciendo y porque en el caso de México, no está como para recuperar a futbolistas que van más de salida y ya no habrá una gran mejoría en su nivel debido a la edad.

Tremendo lo del chaquito. Se merece todo lo bueno que le suceda. Por su trabajo, dedicación, capacidad de sacrificio y su deseo constante de superación en los terrenos de juego. 15 goles y 3 asistencias en la presente temporada. Una locura. Gracias y que Dios los bendiga.