
Si algo está haciendo bien André Jardine son las rotaciones y la gestión de los recursos con los que cuenta en el Club América. Más allá de que el rival era Mazatlán, uno de los equipos más endebles del campeonato – aunque se nota que ha mejorado para la presente campaña – y a pesar de las masivas rotaciones que realizó el técnico brasileño, las águilas no desentonaron y fueron muy superiores a la escuadra sinaloense.
El América dominó y jugó al ritmo que le dio la gana. Generó muchas ocasiones, hizo figura a Hugo González y mostró el carácter suficiente para poder remontar un partido que se le estaba indigestando por falta de acierto en el último toque.
Si bien uno podría presupuestar que este duelo podría ser trampa, debido a los muchos cambios en el once titular azulcrema, la realidad es que el América tuvo el control del partido, concedió muy poco atrás a pesar del gol y tuvo una producción ofensiva importante, dejando la sensación de que pudieron liquidarlo desde el primer tiempo inclusive.
Lo que se demuestra aquí es que todos los jugadores están con el entrenador. Creen en su discurso, en su forma de trabajar y las decisiones que toma para cada duelo. Todos sin duda aportan, rinden y dejan detalles de calidad importantes: en especial el paraguayo Richard Sánchez.
El centrocampista guaraní, el cual era un indiscutible en la época de Fernando Ortiz, perdió para esta temporada el puesto con Jonathan Dos Santos y ahora le toca remar contracorriente y aprovechar la más mínima chance que tenga para jugar, más cuando va de inicio.
Si bien, hace algunas semanas se equivocó al afirmar que no le estaban entendiendo a Jardine en su manera de querer jugar – probablemente esa pudo ser una razón de peso para que no lo tomarán en cuenta – el partido que aventó el ex de Olimpia frente a los mazatlecos fue de un futbolista que busca sin duda restituirse en la cuadra estelar de Coapa.
Tuvo una influencia tremenda en el juego y dictó el ritmo al que jugó su equipo todo el encuentro. Sometió con su toque, pases y despliegue físico al Mazatlán. Puso una asistencia tremenda a Lichnovsky en el segundo tanto estuvo cerca a su vez de poder llevarse un gol en su cuenta particular.
Richard estuvo en todas partes y fue una barredora atrás y adelante. 96% de acierto en pases, 3 de 3 en balones largos, una gran chance creada, ganó 4 de 5 duelos en el suelo y tuvo 3 entradas exitosas. Un auténtico motor y garra lo del paraguayo.
Yo no sé si se podrá restablecer como un titular inamovible en el América, debido al momento de Jonathan y que Fidalgo es uno de los caudillos, pero lo que es evidente es que Richard ha dejado su papel de diva, se ha puesto trabajar y ha mejorado en su actitud.
Si bien, era Mazatlán y hay que verlo frente a rivales más potentes, está dejando en claro que quiere pelear por un puesto y con partidos así está más que claro que por lo menos puede generarle cierta duda a Jardine. Las ventajas de contar con un plantel tan vasto y poderoso. Las mieles de la vida. Gracias y que Dios los bendiga.
