Chivas es un desastre. Es un equipo que no está teniendo ningún recurso colectivo ni individual, para sacar adelante los partidos. Salir de situaciones comprometedoras y darles la vuelta a los marcadores. A su vez, no atesora ninguna capacidad de poder ganar con garra, carácter e ímpetu cuando le están pasando por encima en el juego. Es obvio que algo pasa con el mensaje del entrenador y ya no está llegando como en el semestre pasado.

Pero no nos hagamos patos, la culpa la tiene el Club América. Esa derrota, tan apabullante de 4-0, en donde se vieron superados de una forma tan normal, pasmosa y hasta escandalosa, los dejó en la miseria. En esa duda constante sobre lo que estás haciendo que cuando lo intentas nuevamente, no tienes la misma confianza porque sientes que vas a fallar.

El Guadalajara sólo ha podido rescatar un punto de los últimos 9 en el campeonato y ya tiene una racha de 5 partidos consecutivos sin poder ganar. Si bien contra el Pachuca merecieron la victoria, el cuadro de los Tuzos no tiene nada que ver con el equipo que fue campeón hace un año y aun así pudieron rascar unidades en el Akron.

Le hacen goles con mucha facilidad, hay futbolistas que no han demostrado absolutamente nada en el equipo – Alexis Vega – y tiene una plantilla mal confeccionada, ya que no cubrieron necesidades primordiales en el plantel.

Como puede ser el conseguir un delantero con gol, un portero de más garantías que el ‘Wacho’ Jiménez y a su vez un central con mayor liderazgo que Sepúlveda o el propio ‘Pollo’ Briseño que si bien, le sobra testosterona, le falta cabeza para no ir a las disputas sin ton ni son.

Después es una escuadra que no genera ocasiones, le llegan muy fácil al área, no controla los partidos y quitando al ‘Piojo’ Alvarado que es por mucho el mejor del Guadalajara, no tiene más de donde agarrarse para encontrar los goles. Alexis Vega no está, ni se le espera y el ‘Pocho’ Guzmán no se sabe porque ya no juega como antes.

En definitiva, la derrota en el clásico nacional los dejó muy tocados. Con un ánimo por los suelos, mentalmente devastados y dejando por fin en evidencia las evidentes carencias futbolísticas que tiene este equipo por lo corto de su escuadra.

El sistema de competencia es permisivo y cuentan con el tiempo suficiente para mejorar y resarcirse de este bache, pero no es ni por asomo, uno de los candidatos al campeonato. Parece que lo del semestre pasado fue meramente un golpe de suerte. Y todo por culpa de las Águilas. Gracias y que Dios los bendiga.