No nos engañemos, el Barcelona es esencialmente, el mismo equipo de la temporada pasada que se presentó ante el Getafe. No hablo de plantilla, sino en la manera en la que se comporta en el campo; un equipo al que le cuesta generar ocasiones, controlar los partidos y que pasa momentos prolongados de sufrimiento en su área, sin importar la jerarquía del rival.

No fue nada sorprendente en ese sentido. De hecho, Gündoğan, su flamante refuerzo, no tuvo nada que ver con el que veíamos la temporada pasada en el Manchester City. Un jugador que pisó poco el área, mucho pase de seguridad y nulas progresiones en zonas de riesgo por parte del alemán. Claramente afectado por la dinámica del equipo. Obviamente requiere tiempo para su adaptación, pero ni por asomo, ya lo verán, no tendrá el mismo flujo de juego que con los Pep Boys.

Lo que si no cambia es en las excusas, quejas y llantos de Xavi. Cuando el resultado no le es favorable utiliza las artimañas que tanto les gusta en la Ciudad Condal para justificar el horrendo partido de su equipo. Ya sea el arbitraje, la cancha, la estrategia del rival, al Real Madrid o hasta el gobierno.

Al final, según el entrenador culé, el Barcelona no pudo ganar el partido por la estrategia del Getafe. Que defendió muy atrás, ensució el partido, perdía tiempo y poco intentó atacar a los azulgranas. Que lío, dijo Xavi en pocas palabras. Vaya, es como si hubiera descubierto el hilo negro de este juego, el cual es, sacar el mayor redito a tus virtudes para derrotar a tu rival.

Es algo ridículo. El Getafe está en todo su derecho de plantear el partido como mejor considere y el que más opciones les dé para ganar. Si al final, ese plan, era el que consideraban mejor para competir, está bien que lo hayan hecho. Les dio la razón después de todo.

Lo que pasa es que Xavi se mal acostumbró. Su equipo la temporada pasada, por lo que sea, lograba irse al frente en el marcador antes que el rival y defendía ese gol. Replegaban, jugaba a la contra y si se necesitaba al arquero, ahí estaba Ter Stegen.

En esta primera fecha no le salió. Como ya se ve por debajo del Madrid, hay que meter presión, llorar por el juego del rival y después culpar a los árbitros. Todo un clásico. Ya en pretemporada, que eso es algo inaudito, salió llorando a rueda de prensa porque el Arsenal, había salido con mucha intensidad, rara en un juego amistoso, según Xavi. Pues tan rara, que le metieron cinco a tu equipo Xavi.

Sin embargo, creo que el Barca andará bien. En esta liga tan pobre de nivel, este equipo logrará ganar partidos, sacar puntos y mantener muchas porterías a cero como el año pasado. Pero no nos engañemos, es el mismo equipo que la temporada pasada: ganar por la mínima, defender esa diferencia y que alguna de las áreas, tanto arriba como abajo, esté tocada ese día, y aquí paz y después gloria. Alejándose de todo aquello que pregonan. Que lio la hostia. Gracias y que Dios los bendiga.