México ha mejorado, eso es un hecho. Ante Jamaica la Selección Mexicana dio su mejor partido en mucho tiempo y borró del campo a unos caribeños que no opusieron resistencia.

Si bien los jamaiquinos presentan como colectivo carencias notorias, es indudable que habían realizado una gran Copa Oro y un susto le podían sacar a la escuadra de Jaime Lozano.

Sobre todo, por las dudas que dejó México en los últimos dos partidos – Qatar y Costa Rica – y por qué los llamados Regué Boys, habían presentado argumentos individuales, de medio campo hacia al frente, muy interesantes con algunos futbolistas.

Sin embargo, México presentó la cara que tanto le habíamos pedido, no solo en la Copa Oro, sino desde hace mucho tiempo contra los rivales de su zona: dominar el partido, generar ocasiones claras de gol, conceder poco en defensa y jugar a un ritmo alto en campo contrario.

Ante Jamaica los dirigidos por Lozano ganaron con autoridad, prácticamente sin sufrir y con jugadores que han ido recuperando paulatinamente su nivel y estado de forma. Marcaron 3 goles, Ochoa no fue requerido y el goleador, Henry Martin, pudo anotar para tener confianza rumbo a la final.

Si bien es cierto que los rivales no son un parámetro para medir realmente si la Selección Tricolor a mejorado en temas futbolísticos, se debe de decir que anímicamente el grupo está mejor, juegan con otra actitud y se ve que creen en la idea del ‘Jimmy’ Lozano por más que esta ha tenido escaso tiempo de gestación.

Más allá de que Estados Unidos y Canadá ya están fuera de combate, no habían traído su mejor cuadro y que su rendimiento evidentemente bajó, y le abrieron un poco el camino a México, eso no es culpa de la Selección Mexicana, la cuál fue ganando sus partidos, cumpliendo con los trámites – a excepción del ‘accidente’ ante Qatar – y que pocos sustos tuvo en la Copa Oro y será claro favorito contra Panamá que ha venido jugando bien al fútbol.

Queda claro que Lozano ha realizado bien su trabajo. Recuperó la confianza de unos jugadores que la tenían por los suelos, colectivamente el equipo se ha visto más sólido en todos los aspectos y ha derrotado, independientemente del nivel de los rivales, con claridad a casi todos ellos, sin tener muchos sobresaltos y episodios de terror.

Yo no sé si se quedará como técnico nacional, lo que es claro es que primero necesita ganar el título, para, a partir de ahí, ser considerado y ver si le dan continuidad al proyecto rumbo al Mundial del 2026. De momento está cumpliendo, y ya más de eso no le podemos pedir. En Concacaf vivimos, y ahí seguiremos, es lo que hay.