A TUMBONES A SEMIFINALES

México no convence nada, pero está en semifinales. Es un equipo al que le cuesta generar ocasiones claras de gol, no controla los partidos y tiene lagunas puntuales en defensa en donde concede ciertas situaciones límites, qué los rivales, como Costa Rica, no terminan por aprovechar. Sin embargo, el Tricolor de Lozano está logrando el cometido impuesto como el interino qué es: sacar resultados. Ahora está en semifinales y seguramente el rival en cuestión tendrá más nivel en la siguiente ronda. Sin embargo, la Selección deja dudas. Sobre todo, porque le está costando abrir a defensas cerradas, llegar con claridad al área y que varios jugadores ganen más en el mano a mano. Si bien es cierto esta lista no la hizo el Jimmy, hay jugadores que no deberían de estar y que las bajas son evidentes, este equipo debería de dominar y ganar con más claridad. Probablemente el jugar con 4 centrocampistas, qué sólo Antuna sea tu único jugador de desequilibrio y que Henry Martín tampoco participa demasiado, no ayuda, a lo mejor el animarte más al frente con otro futbolista de condiciones meramente ofensivas, no buscando tanto el control con jugadores que la piden al pie, te pueda dar más opciones en ataque. Al final México ganó bien, sin sufrir demasiado y siendo superior en el segundo lapso tras un primer tiempo flojo. Al margen del penal. Pero este equipo sigue teniendo cortocircuitos qué no le han salido caro, qué debe mejorar, pero que lo llevan a tumbos hasta las semifinales.

HONOR A QUIEN HONOR MERECE

El artífice de esta obra en Chivas es Paunovic. El técnico serbio ha convertido al Guadalajara en un equipo competitivo, regular y que, aunque tenga bajas importantes en el campo, saca resultados ante rivales fuertes y que por momentos muestra un fútbol dominante, ofensivo y contundente. Ya el torneo pasado ante todo pronóstico llegó hasta la final, quedándose a 30 minutos del título, sin tener el mejor plantel, y ahora, con bajas, sin la llegada todavía de refuerzos y con jóvenes del Tapatío, ha ganado sus dos primeros partidos de forma merecida mostrando diversas facetas futbolísticas. Ante León supo sufrir, aguantar el resultado y aprovechar sus momentos puntuales para ganar. Lo hizo de visita, ante un gran rival y debutando a un par de jugadores. Ahora, ante San Luis, generó, marcó goles y sacó los puntos como local. Todo en orden. Y de esto tiene toda la culpa Paunovic. Ha potenciado a sus futbolistas, ha construido a un equipo mentalmente fuerte que en cualquiera circunstancia saca los resultados – falta eso sí en una final – y las bajas no se suelen notar. Honor a quien honor merece. Este proyecto tiene pinta que es solo cuestión de tiempo, para que lleguen al título. Aunque me duela.