
La crisis en la Selección Mexicana es evidente. Un cambio de técnico una semana antes del inicio de la Copa Oro, una goleada merecida por parte de Estados Unidos y jugadores que se querían retirar de la concentración por cuestiones ridículas, son un panorama de un fútbol que va en decadencia, que se ha estancado y que no logra generar el mismo interés que en años anteriores.
Pero la vida se trata de tomar decisiones, y como el fútbol es una industria de entretenimiento, se debe tener siempre contento al consumidor y si hasta es necesario, entregar explicaciones sobre lo sucedido. Juan Carlos Rodríguez no esperó, y con un discurso emotivo y apresurado, echó a Diego Cocca. Técnico que llegó de manera intempestiva y sorpresiva al ‘Tricolor’ por una evidente división de los directivos y por qué no decirlo, por una falta de sangre nueva en los entrenadores mexicanos.
Cocca fue víctima de los malos procesos a la hora de tomar decisiones de los directivos, pero a su vez, de sí mismo. El hecho de no generar a un equipo mexicano competitivo, perder ante los estadounidenses de forma humillante y de luego dar un paupérrimo espectáculo ante Panamá, a pesar de la victoria, y de un posible boicot de parte de los jugadores, terminaron por clavar el último clavo de su ataúd.
La ‘Bomba’ anunció a Jaime Lozano como entrenador interino de México para la Copa Oro en donde le exigirán, sin importarles lo poco o mucho que tenga para trabajar, resultados inmediatos, mostrar un buen nivel de juego y alcanzar el título. Una derrota más, en especial ante USA sería catastrófica para la ya golpeada credibilidad del balompié azteca.
Pero busquemos un punto medio. ¿Qué le podemos exigir al ‘Jimmy’ Lozano? ¿Es justo desecharlo, así como así, si al final no alcanza el campeonato de Copa Oro? ¿Fue una buena idea presentarlo como interino? ¿Se le tuvo que dar la confianza como el seleccionador definitivo?
Desde mi punto de vista creo que sí se le debe dejar. Lozano, a pesar de tener una carrera bastante corta, en donde la mayoría de la misma ha sido precisamente en procesos de selecciones menores, ha conseguido resultados, ha conformado buenos grupos y ha demostrado que sabe llegarle al futbolista mexicano. No por nada alcanzó el bronce en los Juegos Olímpicos con muchos de los jugadores que estarán en esta Copa Oro.
Creo que al ‘Jimmy’ le podemos exigir ganar, dejar un buen sabor de boca e intentar sacarle más provecho a un plantel que si bien, no está plagado de figuras internacionales, cuenta con lo necesario para ser mucho más sólido en la Concacaf y no pasar las penurias de la Nations League.
Yo sé perfectamente que si no gana la Copa Oro probablemente lo echarán, buscarán a otro entrenador y empezarán de cero para llegar de buena forma al Mundial del 2026, pero hay que tomar en cuenta el contexto y el momento en el que está tomando a la selección.
Pero viendo el reducido mercado de técnicos mexicanos, que los extranjeros que han venido tampoco han marcado la diferencia y que el futbolista se le ve un poco harto del acento de fuera, pues que mejor que probar con otro tipo de fórmula que ya funcionó por ejemplo en Argentina con Scaloni. Entendiendo que son universos diferentes y que México no aspirará a ser campeón del mundo. Que eso quede claro.
Al ‘Jimmy’ hay que exigirle ganar, sí, pero también, tomando en cuenta el tiempo que tendrá para intentar arreglar los problemas de este equipo, es ver como gana o deja de hacerlo. Que tanto sintetiza las cosas – algo que Cocca no pudo – y ver si puede poner a competir a este equipo de buena manera como el gigante que debe ser en el área.
En especial, si es que se los encuentra, ante Canadá y USA, a pesar de que no vayan con sus mejores planteles. Porque los gringos ya les ganaron sin tener a sus mejores jugadores con Martino en el banquillo.
Si gana mucho mejor, pero habrá que tomar en cuenta el cómo lo hace y ponerlo en valor, sobre todo porque fue el que tomó el reto y se puso como paraguas para salvarle el trasero a los directivos. Pero bueno, entendiendo el nivel del área, lo medirán por si gana o no, y aun ganando, es probable que no le den chances de quedarse.
Lo cual sería lo más positivo, porque mandarías un mensaje claro a los jugadores de que hay confianza en ese entrenador y pase lo que pase, se quedará y desde ahora, pasando el tema emergente de la Copa Oro, con él trabajarán en viendo hacia el mundial. Por lo que ellos ya no pueden aflojar en ningún sentido. Reforzar su imagen de cara al grupo.
Obviamente lo ideal es que a la Selección llegue un técnico con recorrido, experiencia y palmarés, pero si los clubes no le dan chance al DT joven mexicano, pues normal que Lozano haya tomado esta oportunidad para intentar aprovecharla y generarse valor en el mercado. Ojalá le vaya bien, se quede y después revalorice su carrera. Gracias, y que Dios los bendiga.
