
KARIM Benzema. Ese es el nombre en donde empieza y acaba todo en el Real Madrid. Si bien hace algunas semanas ya lo mencionaba quizás – errónea y prematuramente – de manera peyorativa, tras la derrota ante el Barcelona en el clásico de La Liga, es una realidad qué el equipo de Carlo Ancelotti depende en demasía del estado del francés, a pesar del crecimiento de Vinicius Jr en estas dos temporadas, el cuál firmó un gran partido y está absolutamente consolidado como un buen segunda espada, pero no todavía como la máxima estrella que pueda cargar con toda la responsabilidad.
Aun así, el brasileño firmó un excelente partido: un gol, una asistencia, provocó el penal del tercer gol y siempre fue una amenaza en el contragolpe, haciendo sufrir a Araujo en más de una ocasión.
En la vuelta de las semifinales de Copa del Rey en Camp Nou se vio este punto clarísimo. El Madrid dio una exhibición, sobre todo en el segundo tiempo, de control, pegada, gestión del resultado y manejo del escenario. El equipo fluyó como hace mucho no se veía porque Benzema estuvo fino, rápido, preciso en la toma de decisión e iluminado de cara a la portería. Cosa que ayudó a Vini porque así no tuvo todos los focos encima de la defensa del Barcelona.
Karim marcó tres goles con diferentes registros en el golpeó, se asoció como en los viejos tiempos y se dio el lujo de aparecer por el extenso del campo. Increíblemente llegó a todo y demostró que puede seguir vigente en partidos grandes de eliminatoria si tiene el reposo adecuado en los días previos.
El Real Madrid sigue vivo y con aspiraciones de culminar una temporada notable a pesar de las críticas. Puede todavía ganar el doblete (Copa y Champions), aprovechar la Liga para dar descansos y poder gestionar la plantilla de otra forma entendiendo que las prioridades ya están muy lejos del día a día del torneo liguero.
Obviamente hay cosas por mejorar. El primer tiempo no fue tan bueno como el segundo y gracias a Courtois – qué atajó un par de balones muy buenos – y a Camavinga – qué dio una exhibición en el lateral derecho – quizás no hubieras llegado a la parte complementaria con esa opción de hacer lo que se hizo para llegar a la final.
El Barcelona tiene que replantearse por su parte varias cosas. Este equipo que perdió 0-4 y fue humillado en el segundo tiempo no ha sido muy diferente a lo largo de la temporada.
Con jugadores que se hacen pequeños en partidos grandes, qué defensivamente son muy endebles y le generan mucho, y que tampoco en el banquillo tiene tan buenas soluciones como para revertir la situación adversa. No por nada lo eliminaron dos veces de Europa, ahora el Madrid de la Copa del Rey con humillada incluida y en Liga va como va porque los rivales tienen una carencia de talento bestial que le han permitido estar donde está.
Pero bueno, eso no es problema del Real Madrid qué a pesar de que sigue teniendo problemas futbolísticos, hay jugadores que ya no pueden jugar juntos ni en todos los partidos, y que el técnico me sigue pareciendo mediocre en sus planteamientos, puede aspirar a volver a ganar la Champions y una Copa qué hace 9 años no consigue.
Insisto, todo empieza y acaba en Karim Benzema. Es el hombre clave para que este Real Madrid se pueda imponer a los rivales, a sus propias deficiencias y a su entrenador. Veremos si deja de ser una calamidad y empieza a ser otra vez lo que le convirtió en Balón de Oro.
Dato del Día: Con sus 3 tantos, Karim Benzema llegó a los 16 goles en los clásicos ante el Barcelona, convirtiéndose en el cuarto máximo goleador en estos encuentros, solo quedando por debajo de Lionel Messi (26), Alfredo Di Stefano (18), y Cristiano Ronaldo (18), además de superar a Raúl González, el cual se quedó con 15 goles.
