Las Chivas están haciendo una gran temporada. Mal que me pese. Y lo hace siendo tercer lugar general, invicto como visitante y habiendo derrotado a Rayados, este fin de semana a los Tigres, más un empate ante el campeón Pachuca en donde en términos generales mereció más la victoria que el conjunto de los Tuzos.


La verdad es sorprendente y ha tomado a todos despistados. Porque nadie veía, a estas alturas del campeonato, a las Chivas con los mismos puntos que Tigres, uno por encima del América y a tres del líder Monterrey que ha sido el más regular de todos los equipos.


Las claves del Guadalajara se refieren a lo colectivo. Es un equipo intenso, con dinámica, que siempre busca apretar hacia adelante y cuentan con un futbolista como Víctor Guzmán que se ha cargado el equipo a la espalda, más tomando en cuenta las bajas que tiene el Rebaño especialmente en la parcela de ataque.


Con Alexis Vega, José Juan Macías e Isaac Brizuela fuera de combate, Paunovic se las ha arreglado para tener a un equipo sólido, bien parado en la cancha y que está compitiendo muy bien sobre todo con los candidatos a buscar el título. Quitando aquel esperpéntico partido ante el Querétaro como local, y ante el San Luis donde se quedaron con un hombre más por 75 minutos, los demás encuentros han estado en una línea correcta.


Tiene mucho mérito la presente temporada del Guadalajara. Lo digo muy en serio. Porque tener a muchos jugadores importantes lesionados, con un calendario que ha sido complicado y teniendo menos talento en plantilla con respecto a ellos, es para aplaudir y darle su justa parte de responsabilidad a Fernando Hierro y al entrenador.


El partido ante Tigres fue muy bueno. No porque Chivas tuviera un caudal ofensivo desbordante, sino porque desde el control, el orden y el saber manejar la escena en un campo complicado, mantuvieron a raya a unos felinos que poco pudieron hacer para salvar por lo menos un punto.


Si bien los regios no tuvieron a Gignac ni a Quiñones, no es pretexto para no haber podido buscar ganar el partido. Y, quitando el sufrimiento final tras el penal de Ibáñez, las Chivas fueron justas ganadoras del encuentro, por lo mencionado anteriormente.


Veremos si les alcanza a final de temporada seguir en esta dinámica y si con la vuelta de algunos futbolistas lesionados, este equipo mejora y va todavía más para arriba. Pero por lo menos por mi parte, es importante darle su mérito y admitir que están haciendo un mejor torneo de lo que me esperaba.