A ver, sin ponerme muy demagógico, ni que esto quede como una nota de prensa rosa, primero tengo que decir que Gerard Piqué ha cosechado lo que ha sembrado toda su vida y este nuevo capítulo con Shakira con su nueva canción y tal, lo demuestran.


A sus 35 años, ya retirado del fútbol, donde se fue de una mala manera o por lo menos rara, y divorciado de una de las cantantes más populares del mundo, y al parecer con un problema fuerte en lo legal en esa ruptura, el ex jugador del FC Barcelona ha quedado como lo que ha sido siempre: un patán, un sinvergüenza y un niño de papá que por primera vez en su vida, se ha topado con pared y ahora muy pocos de su entorno le han reído esta gracia.


Shakira tampoco es que en este tema de fidelidades e infidelidades sea una santa de mi devoción, ya que hace casi 15 años engañó en aquel momento a su ex pareja precisamente con Piqué – o eso dicen las malas lenguas – y no creo que en eso en específico no tenga cola que le pisen. Sin embargo, puedo llegar a comprender su frustración en este caso y así ha decidido manejar su duelo y uno es libre de conducirse como le dé la gana.


Al final, el que comenzó con todo esto fue Piqué al llevar a su amante, ahora actual pareja a su casa, donde duermen sus hijos y ponerle los cuernos a Shakira, o eso se dice en diferentes medios sobre este tema en concreto y de cómo inició el temita, ocasionándose así una bronca monumental probablemente en el peor momento de su vida. El peor gobierno en el peor momento.


¿Qué Shakira se equivocó al hacer el tema tan público y atacar ferozmente al padre de sus hijos? Probablemente. Aunque al final, ellos son personas que desde siempre no han podido salir tranquilos a la tiendita de la esquina por ser hijos dé, por decirlo de alguna manera. ¿Qué también estuvo mal por cómo tundió a la novia de Piqué siendo alguien por lo menos para mí, anónima? Seguramente, pero ella igual sabía quién era y es Piqué – porque no puedes no saberlo, a menos que vivas debajo de las piedras – y con ello era consciente de lo que el acto que estaba perpetuando significaba con todas sus consecuencias.


Ahora, el asunto bueno y que me atañe de verdad es que el final de Piqué en todos los sentidos ha sido lastimoso. El karma le ha caído duramente en todas sus formas posibles y como dije al principio, se ha merecido todo lo que le ha pasado. Sus últimos años en el Barcelona – sin ganar gran cosa, fuera del foco de la titularidad y teniendo que marcharse porque no lo quería ni Dios en el club – fueron de un oscurantismo tremendo.


En el tema extra cancha todo ha sido asqueroso, putrefacto y fétido dejando una imagen de alguien sin escrúpulos, un hipócrita y sobre todo, mentiroso. El ‘Rubi’ y el ‘Geri’, con lo de la Supercopa en donde había un claro conflicto de intereses con respecto a la competición, cuando él se la pasó toda la vida asegurando sin pruebas, que en el palco del Bernabéu se movían los hilos de España para beneficiar al Real Madrid. Con eso les digo todo. Le salió el tiro por la culata.


Por eso Piqué ha cosechado todo lo que ha sembrado en este tiempo y se lo ha merecido. Shakira, que haga lo que quiera. Está de vuelta de todo y si quiere enseñar sus vergüenzas en un video musical de una canción que ni fu ni fa para mí, que lo haga. Después de todo cobrará su buen dinero porque la misma para cuando lea esto, estará siendo un hitazo y la comidilla en todo el mundo.


Mientras que ‘Geri’ fuera del foco del fútbol mundial, desenmascarado en todos los sentidos y que tiene que hacer el tonto con un grupo de frikis – muy buenos en lo que hacen por cierto – en la Kings League, para seguir en boca de todos, es algo triste sin duda, aunque techo y comida no le faltará. Admira tu obra Gerardo…