
Para poder entender esto, hay que recordar las palabras de Santiago Baños a mitad del torneo pasado para Fox Sports, en donde básicamente – palabras más o menos – vino a decir que ahora sí (en ese momento) el club América había sacado la cartera, había ido al mercado y potenciado de forma importante al equipo – especialmente en la parte de ataque- como para pensar en cosas grandes, que se resume en ganar la Liga MX.
Dicho esto, podemos entender o deducir, que una vez hecho este fuerte gasto, que esta temporada no habrá ‘fuegos artificiales’ e irán bajo el mantra de la austeridad, y a hechos nos podemos remitir durante estas semanas.
Al final, el mercado del América ha consistido en renovar a jugadores que terminaban contrato – caso Layùn y Damm – realizar algún que otro fichaje mexicano de bajo perfil pero con potencial, y, traer de regreso a uno que otro futbolista que estaba cedido y tuvo cierto éxito, como Leo Suárez en Santos Laguna en el último año, confiar en la base que ya se tiene, y poco más.
Y se podrán preguntar de forma legítima ¿Qué fuerte gasto ha realizado el club sí ha traído mayoritariamente a puro petardo? De acuerdo a lo que se dice en las redes sociales americanistas, aclaro. Pues ahí tenemos los casos de Brian y ‘Cabecita’ Rodríguez (que este último sí llegó con la estela de fichaje ‘bomba’), Néstor Araujo que volvió de Europa, antes Diego Valdés, Zendejas, y ahora Israel Reyes y Luis Malagón.
Entre todos esos, en el último año y medio, el club ha desembolsado cerca de los 30 millones de dólares, o más – podrán gustar o no – pero inversión ha existido para potenciar a un equipo qué, el torneo pasado desplegó un buen fútbol, fue el mejor cuadro en temporada regular, pero que pequeños detalles impidieron que por lo menos disputarán la final.
Por eso creo que a eso se debe la inacción del ave en el mercado. Sin grandes nombres en el radar, ni filtraciones interesadas a los medios de comunicación afines al club y poniendo todo el interés en otras zonas del campo donde la directiva considera que hay más necesidad, como lo es el caso de los laterales.
En especial en el lado derecho, ya que Emilio Lara no convenció del todo al cuerpo técnico del ‘Tano’ Ortiz el certamen pasado y saben que tirando únicamente de Miguel Layùn, poco se puede ir a mejor. Además de que seguramente no han de estar tan convencidos con el experimento de Jürgen Damm como defensor diestro en la línea de 4.
Entiendo que exista frustración en la afición americanista por esta inmovilidad de Las Águilas en el mercado de fichajes. Sobre todo considerando por ejemplo que Tigres ya tendría avanzado el caso de Santos Borré que está en Alemania, o el Cruz Azul que ofertó por Luis Suárez (ahora ya en el Gremio) y ahora suena Radamel Falcao como el deseo ‘húmedo’ de La Máquina. Pero esto es América a día de hoy, y habrá que aprender a convivir con ello.
La directiva, encabezada por Santiago Baños, entiende que las necesidades están en áreas muy específicas del campo y que especialmente en ataque, el equipo tiene la calidad, profundidad suficiente y futbolistas que ante todo, están seguramente ante su última oportunidad en el cuadro americanista para marcar diferencia y entregar un título.
Sobre todo hay que considerar y recalcar que Fernando Ortiz es un técnico novato, que va iniciando en esto de los banquillos y por el hecho de dirigir al Club América sin haber tenido éxito ni experiencia previa, debe de estar agradecido con los dirigentes y por ende, debe actuar como hombre de club y conformarse con lo que hay. Bueno, eso creo yo que deben de pensar los de arriba. Y hasta cierto punto puede tener sentido. Y saben que en ese sentido desde el banco no tendrán ruido porque dicho con respeto, el ‘Tano’ por lo menos ahora, es alguien dócil y manejable.
Por lo que no esperemos como ya señalé al inicio de este texto, ‘fuegos artificiales’. No está en la naturaleza de esta directiva traer ‘bombas’ mediáticas salvo contadas excepciones – que no salieron del todo bien – y, aunque es verdad que hay mucho bulto en la plantilla – ya sea por intereses de Baños o quien sabe que – (Pitzgroup) no saldrán y ahí se quedarán hasta que acaben contrato, como parece ser en algunos casos. Ni modo, es lo que hay, nunca mejor dicho.
