El América no es ni mucho menos un equipo perfecto. Por el camino, y sobre todo en las últimas jornadas, ha dejado varias dudas con respecto a su juego al verse incapaz, como puede ser normal por las dinámicas que se atraviesan en una temporada, de redondear los partidos y estar en control durante los 90 minutos de la situación en el cotejo. Sobre todo ante rivales de menor entidad y que en el papel, no deberían de suponer una gran problemática en el trámite para conseguir con facilidad el resultado.
Y ese es el gran debe de este Club América rumbo a la Liguilla del Apertura 2022 de la Liga MX. Porque más allá de terminar como líder general de la competencia, con una racha de 12 partidos sin perder, en donde atesora 11 triunfos y 1 empate y logró recuperarse de un inicio ajetreado y con bastantes dudas, es una escuadra que en las últimas fechas ha dado ciertos síntomas de debilidad por el camino.
El mejor ejemplo de esta situación fue el último partido de fase regular ante el Puebla. En donde más allá de mostrar casta ganadora, de saber sufrir y de ser un equipo que domina las áreas en el intercambio de golpes, ha sido el peor encuentro del América en lo que va del torneo, dentro de la racha invicta con la que llegará a la fiesta grande. 
¿Y porque es el peor partido si lo ganó? Básicamente porque no hubo, un lapso prologando de tiempo, en donde el Ave controlara lo que pasaba. Que manejara el ritmo y lo tiempos del partido y que el Puebla no estuviera permanentemente, con opciones de rematar de manera franca sobre el arco de Guillermo Ochoa. 
Y ese es el asunto en cuestión. No dominó a un rival inferior, no tuvo equilibrio en el centro del campo y en defensa demostró inseguridades que en otros momentos del torneo no tuvo y además tenía mayor margen de mejora por las semanas que venían por delante. Si La Franja hubiera estado un poco más fina en la definición o en ese famoso último toque, seguramente otro gallo hubiera cantado en el partido. 
Ese contexto de cotejo en la Liguilla es muy peligroso. Una fase en donde lo pequeños detalles es oro, donde hay poco margen de error para equivocarse y reponerte de los mismos y en donde es hasta temerario, depender de la épica y la furia del Estadio Azteca para salvar las eliminatorias si sales dormido y confiado en cancha visitante.
¿Que seguramente en el papel y por el resultado hubo más partidos decepcionantes que el del Puebla? Seguramente sí y es debatible. La derrota vs Xolos en donde no metieron ni las manos. La caída ante el León contra 10, el 1er tiempo bastante flojo en el Azteca contra un San Luis que no clasificó ni a repechaje y el mismo 1er lapso contra Necaxa en Aguascalientes, pueden entrar en esta comparativa. Pero a diferencia del partido ante La Franja, se pueden encontrar más elementos para intentar justificar dichos resultados. 
Con Xolos y León el América tuvo el Tour ante los equipos europeos, Ortiz tenía que gestionar esfuerzos, hacer rotaciones y administrar los minutos entre las competiciones. Además hay que añadir que los refuerzos llegaron tarde, no tenían la misma forma física que ahora y los viajes tan largos y seguidos también implicaron un cansancio. Ante Necaxa, pues fue una cuestión de rotaciones. Se cambió el sistema, no estaba Diego Valdés, Lara jugó de central cuando lo viene haciendo mejor de lateral, Fidalgo fue suplente y Brian Rodríguez estaba debutando. Y esos 45 minutos contra el San Luis, más allá de que Ortiz presentó el 11 de gala, los potosinos plantearon un contexto de partido inesperado para el América, ya que se defendió muy atrás, dejó pocos espacios y aunque sus intentos ofensivos fueron testimoniales, en la contra, mereció marcar algunos goles e irse en ventaja al descanso de aquel encuentro.  
Pero en definitiva, todos estos escenarios tienen un gran punto en común que es manejo de partido. Estar en control de la situación, administrar los ritmos del encuentro y conceder pocas facilidades al rival en defensa y ser resolutivo en ataque, si es que se quiere pasar eliminatorias y por ende ser campeón. Y de esto debe ser consciente el América y el ‘Tano’ Ortiz. Aunque el entrenador argentino lo ha repetido muchas veces en conferencia de prensa, que no han ganado nada y lo importante está por venir. Aunque del dicho al hecho…Hay mucho trecho.