morelia-america-j4-260817El equipo América está de regreso. Con la vuelta al banquillo de Miguel Herrera, las Águilas han recuperado condiciones y valores que no aparecieron el semestre pasado con La Volpe, y que hoy, como debe de ser siempre, se han vuelto a retomar con la nueva dirección técnica del “Piojo”, contando con la fortuna de haber recuperado a varios activos que estuvieron fuera el semestre pasado por lesión.

El sábado el conjunto de Coapa perdió en el marcador, pero no en la cancha. Se volvió a ver ese América enérgico, propositivo, valiente, arrojado, y que no tiene ningún rubor de sobrepasar la línea de la pelota con la mayoría de sus futbolistas en cancha rival. Claro, a excepción del arquero y de los defensores centrales.

Incluso, teniendo ausencias importantes como las de Peralta y Renato Ibarra, América no perdió el rumbo, la brújula y las maneras. Se confirmó la gran y basta plantilla que hoy en día ostenta Herrera, colocando en escena a un once inicial más que competitivo, que generó la cantidad suficiente de ocasiones de gol, como para haberse llevado mejor premio del Morelos, ante un conjunto que se resguarda bien, que es combativo, y no da ninguna pelota  por perdida, como lo es la escuadra de la monarquía.

 Si se cae un peón, se voltea a la banca, y hay dos o tres de igual o mayor calidad, que pueden cumplir las funciones del teórico titular, y el equipo no pierde ideas ni conceptos que el cuerpo técnico exige cumplir, así como los rendimientos individuales que el jugador habitual, genera partido a partido para el equipo.

Hay que decir además que la juventud no se olvida. El partido que varios de los jóvenes azulcremas ofrecieron  el sábado es para rescatar, destacar y tomar en cuenta a futuro.

Con la baja de Oribe anteriormente mencionada, Miguel Herrera tuvo que optar por colocar en campo al chamaco Díaz, que para no haber tenido mucha actividad en lo que va del torneo, el joven delantero no desentono en su andar por el terreno. Siendo la referencia en ataque del conjunto, el “Güero” Díaz dio realmente una lección de cómo debe jugar todo centro delantero, y las funciones que este debe cumplir, desde trabajo sucio.

Apretó al rival desde la salida, aguanto bien el balón cuando el momento lo requirió descargando correctamente para sus compañeros, liberó un poco a Romero dándole espacio de maniobra para moverse por todo el frente de ataque, y combinó bien con los futbolistas que llegaban desde la segunda línea, permitiéndoles tener en ciertos momentos, posibilidad de remate franco al arco.

Lo único que le faltó en el juego, es de lo que todo delantero de área vive; la definición, faceta que podrá mejorar con el tiempo, siempre y cuando le den el proceso, y las oportunidades necesarias y adecuadas.

Laínez también demostró porque es una de las promesas con más proyección del nido. Con su entrada al campo, por el paraguayo Cecilio Domínguez, que seguramente necesitará un poco más de tiempo para lograr estar a su máximo punto físico, mismo que le ha provocado estar a la baja en el torneo, el juvenil azulcrema le otorgó al equipo de Miguel Herrera mayor presencia ofensiva, más velocidad, dinámica, aceleración, agilidad y capacidad en el mano a mano, ante unos Monarcas que prácticamente se la pasaron defendiendo el resultado hasta la jugada del penal, dejando en claro que es un muchacho con mucho jubilo, frenesí, y que tiene una proyección increíble a futuro pudiendo tener lugar en sitios de mayor trascendencia, situación que podrá capitalizar siempre y cuando se le brinden las herramientas y chances necesarias para que pueda crecer y aventurarse, aunque él ya es un aventurero en el campo de fútbol.

El equipo América ha vuelto. A pesar de la derrota el fin de semana, la escuadra de Herrara muestra muy buena cara, mucha consistencia, y una capacidad en la generación de volumen de juego que tranquiliza a la nación águila.

Necesitados en el mejoramiento de la efectividad de cara al marco, el conjunto de Coapa va por buen camino, mostrando variantes y regularidad en el trámite de los cotejos, situación que seguramente lo colocara en la liguilla al final del torneo regular, en donde al momento, ha ganado en la cancha, pero a veces y solo a veces, ha perdido en el marcador, algo no tan alentador, en un torneo como el mexicano.

-Contribución de José David García.