Por José David García.

Yo entiendo que en temporadas tan largas y demandantes, los entrenadores en la élite tengan que rotar, dar descansos y gestionar los minutos de sus futbolistas. 

Hasta es comprensible lo que busca hacer José Mourinho en este momento del año: recuperar a Vinicius – al cuál acaban de renovar – mantener a los que tienen menos chances de entrar implicados y entender, aunque no lo digan, de que si hay partidos en el calendario que a priori si te permiten rotar al once que mejor funciona.

El problema es que este Real Madrid, o los que son suplentes a día de hoy, no parecen permitirle a su técnico hacer estos movimientos naturales en un club grande, porque la pirámide se cae con la incursión de dos o tres piezas distintas al equipo que se paseó en Santander y jugó muy bien el clásico frente al Barcelona. 

Los 80 minutos que estuvo Vinicius en el campo fueron vergonzosos. Perdiendo balones, siendo superado por sus marcadores y otra vez con una nula implicación defensiva. 

Además, condiciona el accionar arriba con sus compañeros porque obliga a Diomande a irse a la derecha, dónde no vemos su mejor nivel y de nueva cuenta se nota más que nunca de que con Mbappe la cosa simplemente no funciona por qué son cromos repetidos. No hay química. Ocupan los mismos espacios y movimientos.

Camavinga es un muerto. Su nula colocación, despistes y pobre criterio con el balón generan que el Real Madrid no pueda ni dominar en Grecia ante el AEK de Atenas que le dió un paseo en los 25 minutos iniciales.

Dumfries es una medianía y tampoco da nada arriba y abajo salvó ciertas carreras con potencia en dónde tampoco tiene el toque más fino con el tema de los centros. Y la pareja de centrales pues bueno, ya sabemos cuáles son los estelares. Porque lo de Militar y Rudiger de momento huele a exjugadores. 

El cuadro blanco no puede estar viviendo de la épica, remontadas épicas y milagros constantes en estos partidos. Deben sacarlos con facilidad, sin preocupaciones ni dificultades. 

Pero eso a día de hoy solo pasará si Mourinho no vuelve a las fórmulas de inicio de temporada y mantiene el mismo once del clásico hasta que los suplentes digan lo contrario. 

Que mejoren, suban su nivel y demuestren que pueden estar en contextos más complejos, porque sino, el Madrid estará condenado a reventar a los mismos de siempre y eso, tampoco es lo más óptimo.

Así qué dicho esto, Mourinho tomará nota y sabrá que Vinicius, Camavinga, la pareja de centrales de hoy y Dumfries no están al nivel. Qué si quiere ganar partido debe apostar por Arda, Bernardo, Diomande y Valverde al Lateral derecho porque eso le dará todo lo que debe tener un equipo grande: control, buen juego y equilibrio. Gracias y hasta la próxima.