Por José David García.

He leído muchas cosas en redes sociales un día después de la increíble remontada ante la Roma y la idea que más puedo comprar es la siguiente: Mourinho le dió la suficiente confianza a ciertos jugadores para ganarlos como sus soldados, pero visto lo que ha pasado a estás alturas de la temporada, ha decidió comenzar a tomar decisiones. 

Menos mal, porque si se mantenía con la alineación y el plan inicial frente a la Roma, se iba goleado del Olímpico de fea forma y con una olla de presión bastante importante hasta el día del clásico. 

Queda claro ya que el Real Madrid no puede jugar como jugó este miércoles en la Champions League. Que la idea de los cuatro delanteros es insostenible, que el equipo es tétrico en todas las facetas del juego y que por lo menos debe de colocar a un centrocampista que tenga toque, visión de juego y mucho criterio.

Esto va hilado con la primera idea: Valverde dónde mejor rinde es la derecha y, poco a poco, sin que el propio uruguayo se de cuenta, lo está colocando ahí de manera puntual en la necesidad extrema y me parece que se terminará perpetuando a lo largo del año.

Federico en el medio aporta poco y nada. No participa en la salida del balón del equipo, no se ofrece como opción de pase y normalmente juega como los típicos carteros dando el toque lateral o de seguridad. 

Otro ejemplo es Vinicius. Ayer ya le dimos con todo por su pésimo partido y que una perdida suya costó sin ir más lejos el segundo gol. 

Mou defendió su rol protagónico, lo mantuvo en el campo y lo ha defendido siempre en rueda de prensa. 

Pero en el momento en dónde ha dejado de trabajar y que sus errores han comenzado a afectar de forma clara al equipo, en todos los compromisos lo ha sacado a falta de media hora. 

De momento ninguno de estos, como a Xabi Alonso, se les ha alebrestado a Mou por qué se ganó su confianza a tal grado que ahora, visto que están siendo un desastre en sus respectivos roles donde deberían ser los mejores, puede sacarlos o ponerlos de lateral y estos con palabras solo han dicho que están dispuestos a trabajar y que deben mejorar. 

Es el momento de Mourinho. Para construir algo desde su criterio, tomar decisiones difíciles aunque molesten a la directiva y mandar un mensaje a la plantilla de que es alguien congruente y que respeta los principios más básicos de todo colectivo como la meritocracia. 

Darle más minutos a otros futbolistas que probablemente sean peores que los que juegan con más regularidad, pero que aportan, le dan un mejor acomodo en el campo al Madrid y que por lo menos le meten algo más de espíritu competitivo y carácter para sacar una situación límite como la de ayer más allá de que sea la Roma. 

Sí, estoy hablando de Endrick, Espi, Arda Guler y el propio Bernardo Silva que lleva varias semanas que no es tomado en cuenta. 

Porque si Mourinho sigue con esta idea de plantar un equipo que solo juega al pelotazo sin buscar para nada construir juego y donde el orden – físico es inexistente, seguramente el Barcelona se lo explique de fea forma y ahí quiero ver cómo se le puede poner la situación. 

Que no se nos olvide tampoco: el Real Madrid ayer remonta el partido con tres goles de pelota parada ante una Roma qué está campaña ya se ha dejado remontar o alcanzar en el marcador en la Serie A. Nada más para tomar perspectiva. Gracias y hasta la próxima.