
Por José David García.
Rafa Márquez lo tiene que tener claro desde ya: o cambia o la presión del banquillo se lo va a terminar por devorar.
Javier Aguirre lo entendió en sus tres procesos anteriores: no inventó, entendió el equipo que estaba dirigiendo y potenció lo bueno que históricamente ha tenido México; generar un buen grupo, fortalecer la parte defensiva y arriba explotar momentos puntuales o el error del rival.
Hoy está claro – y el propio Rafa lo dijo – que México no está para tocar la pelota. Está para mantener el cero atrás y en ataque sacar lo que se pueda. Porque no son el Barcelona. Entre más lo repitamos y aceptemos, mejor para todos.
Su fecha FIFA de debut con la selección ha sido prácticamente nefasta. No ganó ninguno de los 4 partidos, en ninguno pudo mantener el cero atrás y en ningún momento de ellos estuvo por delante en el marcador.
Salvó con Colombia – dónde claramente mereció la victoria – en los demás, poco y nada en presencia ofensiva de un Tricolor que quiere, tiene buenas intenciones de dar espectáculo pero simplemente no le da para ese estilo de juego.
Es cierto que hubo bajas importantes como la de Raúl y Quiñones, más la de Mora con el que no se pudo contar en caso toda la Fecha FIFA, pero la verdad México debe olvidarse de sacar la pelota jugada, presionar arriba y con mucha gente alrededor del balón.
Hoy este México tiene lo peor del equipo del Vasco, sin lo mejor del equipo del Vasco: en ataque no genera caso nada y abajo con muy poquito, lo ponen a parir de fea forma al equipo de Rafa.
Chile, con esperar y salir al contragolpe, estuvo apunto igual que Estados Unidos, golearle el Tricolor.
Ojalá que en partidos futuros se tengan mejores resultados por el bienestar del proceso del cuerpo técnico actual y que se dejen de convivir a ciertas piezas que ya no tienen nada que hacer ahí. Gracias y hasta la próxima
