
Por José David García.
Bastante flojo partido de México con respecto al primero.
Normal. Es apenas el segundo juego en la era de Rafa Márquez y con las rotaciones que se hicieron, podía ser predecible.
Pero la verdad si ha sido bastante más somnífero que el pasado dónde se dominó a un rival más potente como Colombia.
Aunque la realidad es que en ese primer partido había mejores jugadores en la cancha y que creo le daban más orden y sentido al equipo con balón para llevar a cabo la idea de Rafa.
La realidad es que a la Selección le costó generar ocasiones, tener control del ritmo del partido y poder someter a un Perú ordenado y generoso en el esfuerzo.
También hay que tener en consideración de que todos se están conociendo con el nuevo cuerpo técnico.
Asumir una nueva idea de juego – contraria a la de la gestión anterior – lleva su proceso, tiempo y es normal que en estos primeros instantes, no siempre tengamos fuegos artificiales.
Me imagino que ante Estados Unidos regresarán varios de esa buena primera presentación contra los colombianos y ahí el nivel de México, subirá sustancialmente.
El empate es justo. Ninguno de los dos equipos mereció ganar pero tampoco como irse con una derrota.
Calma. Ni sobre pensar ni sacar conclusiones apresuradas de un proceso que parece que va por un camino idóneo por el momento. Gracias y hasta la próxima.
