
Por José David García.
Mourinho hace los cambios fáciles. No sé mete en problemas y su gestión se basa en algo muy simple: no molestar a los tres sospechosos de siempre.
Hoy, frente al Elche, más allá de un partido controlado y sin grandes cosas salvo al final donde el Real Madrid se volvió a complicar en un escenario que parecía un trámite, Mou hizo lo predecible.
Cómo iba ganando y la diferencia era de dos anotaciones, el contexto le permitía quitar a Vinicius quien por cierto, hizo un partido lamentable.
Fallando ocasiones claras, dando una sensación de que todo le daba igual y en dónde sabe que manda por encima del técnico.
Hacer una enciclopedia de un partido donde si el Madrid logra levantar metal ni nos acordaremos de él, es absurdo. Pero me volvió a dejar el cuerpo frío para lo que importa: el Derbi del fin de semana contra el Atlético de Madrid.
Creo que está versión de José Mourinho hará lo fácil y lo que ponga más feliz al señor del palco: poner a los de siempre arriba, quizás y a Diomande en un día grande por haber costado 140 millones y dejar a Arda Guler afuera del once o en una posición donde no suele ser su puesto ideal.
Hoy el turco es el jugador con más criterio y calidad con la pelota en la escuadra blanca. No falla pases, sus decisiones mejoran las jugadas y hace ver hasta más completos a sus compañeros.
Dejarlo fuera en el Derbi sería poco menos que terrismo futbolístico pero Mourinho hoy llega al Real Madrid, sabiendo que depende de los egos de unos chicos a los que les da igual ganar o perder y de una directiva que consciente esa cultura de trabajo.
El final del partido de hoy fue tétrico porque el Madrid no tuvo control, tampoco generó nada a ráfagas y la cosa le empezó a importar cuando ya tenía el 2-2 encima con un equipo que tampoco te había peloteado.
Sí así van hacer todos los partidos del Real Madrid fuera del Bernabéu está campaña, malas gestiones del marcador y necesitando de la épica, pues habrá que ponerse a rezar y esperar lo peor ante el Atlético de Madrid el fin de semana. Gracias y hasta la próxima.
