Por José David García.

El Barcelona jugó otro partido controlado, dónde minimizó riesgos atrás y no hizo el marcador más amplio por simples detalles a la hora de la definición. 

Es evidente que en La Liga sacará muchos puntos porque ya es un equipo hecho, que atesora más talento que el 99% de la competición, fichó piezas para tener más control y dominio.

El gol, a pesar de todavía no tener la llegada de un ‘9’, es indudable de que está escuadra culé lo tiene y sin duda se lo podrán repartir entre Gordon, Rapinha, Lamine Yamal, Fermín o el propio Adeyemi.

En la Champions League puede ser donde esté la duda. Hay equipos con más capacidad y tienen las piezas para imponerse en el escenario de los detalles, de máximo nivel y de presión. 

Pero en Liga el Barca tiene de sobra para abrir defensas cerradas y después explotar los espacios viendo el roster de futbolistas con el que cuenta en la parte ofensiva. 

Quizás el perfil de un atacante rematador – más no el talento – lo puede necesitar dependiendo el contexto del juego, pero eso no lo vamos a saber hasta no llegar a esos días en Europa, dónde se mide la realidad de todos. 

Lo más sano en este momento es olvidarse de Julián Álvarez. No hay dinero para eso, el jugador tiene contrato y el Atlético de Madrid no lo quiere vender. 

Además, su temporada anterior tampoco fue para echar cohetes y es obvio que no vale lo que piden pagar por su cláusula.

Noche redonda. El Barca gana, jugando bien, sin grandes preocupaciones salvo ciertos destellos del Athletic de Bilbao y con la sensación de que hay recursos y variedad en su plantilla. Gracias y hasta la próxima.