Por José David García.

Dicen que el camino al infierno está lleno de buenas intenciones. Pues bueno, algo más o menos así es el Real Madrid ahora versión Mourinho 2.0.

Es un equipo que modificó ciertas políticas a la hora de fichar en el mercado, que en estos primeros dos partidos de Liga se nota algo más de atención/interés y que el técnico parece tener autonomía para hacer lo que quiera.

Sin embargo, estos dos partidos de Liga, más allá de las victorias, han dejado la sensación de que son encuentros que ya ha jugado muchas veces el Madrid en los dos años anteriores dónde fracasó de manera estrepitosa. 

Partidos dónde le cuesta generar superioridad frente a un rival bien organizado con y sin balón, dónde el entrenador hace los cambios ‘fáciles’, los cracks fallan más de lo que marcan y hubo desatenciones absurdas que complican el resultado.

No estoy diciendo que el Real Madrid no mereció ganar ante la Real Sociedad. 

Terminó goleando, mejorando bastante en el segundo lapso y con Mbappe pero sobre todo Jude Bellingham, aún sin marcar, jugando un partidazo. 

Estoy diciendo que la diferencia pudo ser aún mayor si Vinicius y Mbappe hubieran estado más acertados – y eso que marcaron los tantos de la diferencia sobre todo el francés con tres – y sin esos errores defensivos en ambos encuentros, las victorias se hubieran gestionado de forma distinta. 

Comprendo que la muestra es poca para saber si el Madrid de Mourinho será una repetición de los equipos de Ancelotti – Alonso/Arbeloa.

Pero ciertas decisiones, declaraciones y maneras de llevar la comunicación del portugués, a mi, no me dan tan buena espina. 

Como decimos en México comúnmente: la misma gata pero revolcada. Aquello que promete ser nuevo o diferente, pero termina por ser la misma cosa. 

Que no nos engañe esta victoria ante la Real Sociedad. Porque el Real Madrid va a ganar muchos partidos y con estos márgenes en Liga por qué el talento es abismal con la mayoría. Gracias y hasta la próxima.