
Por José David García.
Lo más rescatable de la pretemporada del Real Madrid han sido las ganas de competir que han mostrado los futbolistas – aún sin jugarse nada – de apretar arriba cuando hay la posibilidad y, de intentar cambiar a mejor ciertos hábitos que han sido nocivos para el grupo en estos últimos años.
Este partido frente al Deportivo de la Coruña ha sido el más plano y soso de los encuentros veraniegos del Real Madrid.
Sin tener grandes ocasiones y con algunos muy anónimos en el partido.
Lo más resaltable es que no ha sufrido ante un Depor metido atrás y un Endrick que, salvó algún exceso, se le vió bien cuando estuvo dentro del campo.
Hay que tomar perspectiva de las cosas. Nos debe quedar muy en claro que esto apenas es pretemporada.
Muchos de estos jugadores que han tenido participación seguramente no serán titulares y habrá que ver cómo estructura Mourinho el equipo cuando regresen los sospechosos habituales de los cursos anteriores.
Mención especial para Bernardo Silva que jugó un buen partido.
Entrando mucho en contacto con el balón, distribuyendo – ordenando al equipo en torno a la pelota y un Camavinga aceptable para como había concluido la campaña anterior.
No hay que hacer un libro de estos partidos y los más destacado son las victorias, seguir tomando ritmo físico y agarrar confianza para un año en dónde los objetivos son claros: regresar al Real Madrid a los primeros planos. Gracias y hasta la próxima.
