
Por José David García.
Chivas ya no puede vivir de las buenas sensaciones, de ser mejor que el rival, de halagos por lo bien que ejecutan los futbolistas la idea de su técnico o de lo grandes que son por llenar estadios.
Tiene que empezar a reflejar la superioridad que muestra en el trámite de los partidos en el marcador e inclinar la balanza a su favor.
De otra manera, no podremos empezar a legitimar como tal el proyecto de un Gabriel Milito que ya tiene mucha más presión este semestre.
Cuenta con un mejor plantel que hace seis meses, ya tiene bastante tiempo trabajando con el equipo y atesora bastante recambio en el banquillo para modificar sin que se noten ciertas ausencias o rotaciones.
Este inicio de la Leagues Cup fue una calca de los primeros compromisos de la Liga MX para Chivas.
Domina mucho el juego, tiene la pelota y está la mayoría del tiempo en campo del rival, pero no lo está reflejando dónde vale.
Su nulo dominio de las áreas le está costando partidos que por dinámica en condiciones normales debería ganar.
Ante el LAFC por lo menos reaccionó rápido al gol de Bouanga en un primer tiempo donde fue amo y señor y aunque la cosa decayó en el segundo lapso, igual y lo pudo haber ganado sobre el final para evitar los penales donde terminó por perder.
Chivas no puede depender de la heróica para sacar adelante sus partidos y queda claro qué, o varios ahí afinan la puntería, o los títulos no van a llegar por más méritos que hagan en los partidos. Gracias y hasta la próxima.
