Por José David García.

Francia – Inglaterra fue un partido espectacular. No tenía ninguna expectativa porque no sé juega nada relevante y los equipos suelen tomarlo como un amistoso. 

Pero la realidad es que hubo goles, ocasiones y muchas emociones durante todo el partido. Dominio alterno, buenas actuaciones individuales y casi posibles remontadas. 

Inglaterra fue muy superior en el primer lapso y Francia en el segundo. Los ingleses se fueron al descanso con un 0 – 4 contundente y hasta pudo obtener mayor diferencia. 

Los franceses no lo habían hecho mal al frente pero atrás fueron un auténtico desastre y muy endebles en un centro del campo que se ha visto rebasado ante rivales organizados y con más talento como España e Inglaterra. 

Después en el complemento Francia se puso las pilas al ver cómo arrastró el prestigio y estuvo muy cerca de lograr una remontada que hubiera sido histórica en los mundiales. 

Ojalá la final de mañana entre España y Argentina sea como este partido. Suele ser complejo también que un duelo así sea muy abierto por lo que hay en juego y la relevancia a la que lleva un título como ese a todos los involucrados.

Pero por lo pronto es de agradecer tanto a Francia e Inglaterra haber convertido un partido intrascendente en un auténtico espectáculo que pudo disfrutar todo el mundo del fútbol. 

Después podemos hablar si este tipo de encuentros suelen ser un reflejo de Kylian Mbappe en su club o que Tuchel pudo poner a varios de estos jugadores ante Argentina a los que no les dió chance de jugar. 

Pero la realidad es que vivimos un auténtico espectáculo para todos los aficionados neutrales. Gracias y hasta la próxima.