
Por José David García.
Ghana le propuso otro tipo de partido a Inglaterra. El cuadro de Carlos Queiroz se defendió muy atrás, esperando algún contragolpe y teniendo mucho sacrificio defensivo.
En ese contexto, donde hubo pocos espacios y la zona central estuvo infestada de piernas, el cuadro inglés no fluyó como en su debut frente a Croacia.
No tuvo espacios para correr y generar ocasiones fue muy complejo.
Harry Kane no encontró nunca su sitio, Bellingham nos mostró su espesa versión del Real Madrid y tanto Gordon como Madueke no lograron generar ventajas por fuera.
A pesar de que Tuchel metió modificaciones y buscó que su equipo fuera más eléctrico, ni Saka, Rashford o el propio Rogers pudieron darle algo diferente a un cuadro inglés que se estrelló con la misma muralla ghanesa todo el encuentro.
Un equipo de Ghana que tuvo opciones para ganar el partido. Porque no solo fue sólido y disciplinado en campo propio, sino que encontró al juego en largo varias situaciones límites ante Pickford.
Inglaterra sigue siendo favorita en esta copa. Tiene una de las plantillas más potentes del torneo y tiene en su entrenador a alguien capaz de poner en buena condición de ganar a sus equipos en torneos del KO y una buena banca a pesar de las ausencias.
La única cuestión es ver si con Harry Kane es suficiente para poder aspirar al título mundial tomando en cuenta que ahora es más probable encontrar esta tipología de partido de ahora en adelante y no hay tantos jugadores como el ariete del Bayern de Múnich. Gracias y hasta la próxima.
