Por José David García.

Argentina no impresiona a nadie, por momentos sufre el trámite de los partidos y le cuesta generar constantes situaciones arriba, pero el tener a Lionel Messi inspirado y motivado les ayuda a resolver cualquier inconveniente. 

Es verdad que los rivales – Argelia y Austria – no son los más potentes, pero La Pulga, en esa zona de la frontal, ha tenido esos momentos de iluminación que le han permitido después al cuadro de Scaloni, gestionar los resultados desde otro lado. 

Ante las limitaciones evidentes de los austriacos, la albiceleste después fue llevando el resultado, dejando pasar los minutos y ensuciando el juego, hasta la jugada final de Messi.

A la contra tuvo algunas chances pero aún así, el encuentro se notaba que no tenía peligro alguno.

Austria es un buen equipo. Trabajado, con mucha disciplina, sabe qué hacer con el balón y cómo llevar los partidos a una zona incómoda, pero no tiene pegada ante equipos con oficio y colmillo. 

Podemos hablar de que Argentina no juega bien, que ha sido favorecida, de preferencias de la FIFA sobre Messi y lo que queramos. Eso lo puedo entender y hasta comprar. 

Pero lo que es un hecho es que Argentina es candidata otra vez a defender su cetro mundial, que Messi es una leyenda absoluta con el récord que superó de Klose – en un partido donde hasta falló un penal – y que nadie se querrá medir a la campeona a un partido a matar o morir en este torneo. 

Dejemos de hacer corajes y disfrutemos este torneo que solo es cada cuatro años y de momento, está siendo muy bonito. Gracias y hasta la próxima