
Por José David García.
Alemania no es lo que era. Un equipo plagado de talento, con una pegada tremenda y que atesoraba una mentalidad a prueba de todo. Daba miedo a propios y extraños y era un equipo ultra competitivo en esta clase de torneos.
Hoy, le falta mucho fútbol. Su rendimiento colectivo ha disminuido considerablemente y no cuenta con nadie que sobresalga sobre el resto a modo individual.
Pero aún así frente a Curazao y Costa de Marfil ha podido mostrar atisbos de estos valores previamente alabados por mi y el mundo del fútbol.
Contra los caribeños cuando tuvieron la oportunidad pegaron con puño de hierro y ahora ante los africanos, gracias al ingreso de Deniz Undav, pudieron sobreponerse a la adversidad y darle la vuelta al marcador.
Pero es un hecho que Alemania no mete miedo como en antaño. se enfrentó a un rival de mayor nivel en todos los aspectos y le ha costado un mundo ponerse por delante.
Costa de Marfil ha sido muy disciplinada, sacándole provecho a su físico y buscando atacar al espacio.
Hay futbolistas como Sané que no deberían ser tan indiscutibles para Nagelsmann y su rendimiento afecta al equipo de manera notoria.
Alemania competirá porque es Alemania y estos torneos del detalle y que penaliza el mínimo error lo permiten, pero no es ni mucho menos un candidato para este mundial. Gracias y hasta la próxima.
