
Por José David García.
Una cosa ya nos quedó clara: Marruecos es una cosa seria en este mundial. No por nada llegó a las semifinales en la edición pasada y es el campeón vigente del continente africano. Aunque haya sido por un tema de oficina.
Tiene grandes futbolistas en todas las zonas del campo y como colectivo funciona muy bien. Sometió a Brasil durante 35 minutos y aunque el segundo tiempo tuvo menos brillo, siempre tuvo la victoria en la mano para asegurar el primer lugar del grupo.
La cuestión real aquí es saber si Brasil – una potencia absoluta y el pentacampeón – podrá llegar muy lejos en esta justa mundialista.
La realidad es que en estos momentos modernos el Scratch Du Oro pasa por una época de vacas flacas y tiene ciertas limitaciones en algunas partes del campo.
No tiene laterales top como en antaño, un centro del campo muy rocoso y físico que no le permite tener una circulación más fluida con la pelota y no cuenta con un goleador que meta miedo a las defensas rivales. Salvó esperar si Endrick más adelante tiene chances de participar.
Con los cambios de Ancelotti la cosa cambió para el complemento pero aún así los brasileños no fueron ni mucho menos un espectáculo ofensivo.
Si el balón no pasa por los pies de Rapinha o de Vinicius, increíblemente a los brasileños se les baja la persiana de forma preocupante y no encuentran demasiadas soluciones colectivas.
Lo más positivo fue la actuación de Vinicius que, a pesar que por lapsos no aparecería mucho en el juego, en casi todas las acciones importantes de Brasil, el delantero del Real Madrid hizo acto de presencia.
Con un golazo, un balón que Igor Thiago no pudo conectar y una asistencia retrasada que Rapinha no pudo culminar. No sé si renovará con los blancos, pero lo que sí queda claro es que mercado no le faltará.
Creo que el empate fue un buen resultado para ambas selecciones tomando en cuenta el trámite del partido, en dónde ambos tuvieron opciones para ganar sobre el final y que en este grupo creo que no tendrán muchas broncas para pasar por encima de Haití y Escocia. Gracias y hasta la próxima.
