Por José David García.

México cumplió. En su estadio y ante su gente, venció al rival más cómodo del grupo – Sudáfrica – y se embolsó los primeros tres puntos de esta fase de grupos del mundial.

Este resultado ya te da otra perspectiva para el segundo partido y por lo menos de entrada, lo afrontarán con menos presión, nerviosismo y apuro por ganar. 

Sin embargo, es verdad que la sensación fue de que la cosa quedó corta. México pudo y debió marcar más goles porque los africanos poco aportaron al juego y además de su evidente limitación futbolística, te pusieron en bandeja el escenario para que les llenaras la canasta y tuvieras una ventaja en la diferencia de goles.

México jugó un buen primer tiempo, sin muchos fuegos artificiales e increíblemente decayó mucho su nivel en el complemento dónde contó con superioridad numérica. 

Los de Aguirre merecieron ganar el juego. Fueron mejores que su rival y tuvieron actuaciones destacadas en lo individual como la de Julián Quiñones.

Pero no terminó este Tricolor por explotar del todo ni de dejar la impresión de que puede aspirar a mucho más en el torneo.

Aunque después de vivir un proceso de 4 años muy convulso, con cambios de técnicos y un talento escaso en el equipo, tampoco podemos esperar un fútbol exquisito, ni ponernos los moños o creer que esta versión mexicana puede subir su nivel mucho más. 

La cuestión aquí es si después de la victoria con remontada incluida de los coreanos frente a los checos en Guadalajara el tricolor debe preocuparse en demasía. 

Obviamente Corea será otro rival. De mayor nivel, con mejores individualidades y un colectivo que juega bien, con criterio y tiene talento en la zona final.

Además es un equipo que juega a un ritmo alto, cuando lo necesitan son pacientes y son muy voluntariosos a la hora de presionar para recuperar el balón. 

México pudo demostrar más cosas contra Sudáfrica pero creo que todo pasa en la mejora más por una cuestión de nervios y emociones que en lo futbolístico.

Normalmente la selección sube su nivel cuando el rival es más potente y así me parece que lo hará contra una Corea que ya demostró que juega bien, tiene figuras que te cambian un partido y además tienen una mentalidad potente. Gracias y hasta la próxima.