
Por José David García.
El partido ante el Betis – como el resto que queda en La Liga del Real Madrid – me parece absolutamente anecdótico.
No creo que el Barcelona se deje demasiados puntos, a pesar de las bajas, y que el Madrid pueda tener continuidad de aquí al final de la campaña es imposible.
Tras ver este partido lo que sí tengo muy claro es que el Real Madrid no ganará títulos grandes mientras tenga de estrella del equipo a Kylian Mbappe.
El francés para empezar, no es un gran definidor de cara a portería – falla mucho más de lo que convierte – y las que si define bien lo hace en fuera de juego y su entendimiento del juego es realmente pobre.
No tiene buena química con sus compañeros en general pero sobre todo, con sus coestrellas arriba donde la cosa simplemente no fluye ni se ve natural.
Además, el vestuario es ingobernable. Así lo ha convertido Kylian. Sus compañeros ven los privilegios que tiene en el Club sin haber conseguido nada grande y ahora todos hacen la guerra por su cuenta.
Poniéndole caras al entrenador para seguir órdenes, sintiéndose más de lo que son y priorizando siempre el bien personal sobre el colectivo. Sin dejar de lado que Arbeloa ha estado siempre condicionado para hacer las alineaciones.
No puede meter canteranos – lo hizo ante el Betis de igual forma porque aún así lo van a echar – solo pueden jugar los consentidos de Florentino y no puede explorar otras variantes porque todo el mundo se molesta y lo miran ya como el enemigo.
Con este ambiente, este nivel mostrado y lo que ha generado en la bajada de nivel de sus compañeros es el porqué con Mbappe el Real Madrid no ganará nada hasta que se marche.
Ya vimos el virus Mbappe en el PSG donde podía engañarnos fácilmente porque nadie veía sus juegos y sus estadísticas tapaban todo lo malo que traía detrás. Ahora los parisinos dominan Europa mientras que el Madrid da pena con él.
La única manera en la que puede aportar este jugador es jugando de extremo derecho, dónde siempre produce cosas positivas, y no siendo la principal estrella del equipo. Pero eso, no creo que sea lo que más quiere el niño francés.Gracias y hasta la próxima.
