
Por José David García.
Más allá del resultado, André Jardine tiene que salir reforzado del partido ante Toluca. Planteó un escenario bastante realista de lo que es su equipo y sobre todo por el rival que enfrentaba y con el contragolpe como recurso principal, le compitió muy bien al bicampeón del fútbol mexicano.
Salió sin delantero centro – entendiendo que los dos que están disponibles no son garantías de nada por diferentes motivos – y armó una línea de cinco que a pesar del inicio con mucho nervio, fue agarrando confianza y aplicó bien lo que les pidió el técnico brasileño.
El Toluca empezó siendo bastante mejor. De hecho, en los primeros 20 minutos, dió una sensación de superioridad tan abrumadora que fácilmente pudo ir ganando el partido por diferencia de dos goles.
El América resistió, y a pesar de sus deficiencias colectivas, poco a poco, fue emparejando el partido e hilvanó en jugadas largas y buenas situaciones de gol.
Después, en una buena triangulación de pases rápidos y de primera intención, Brian Rodríguez consiguió el primero para las Águilas. Sin fuegos artificiales ni excentricidades, pero fue inteligente y pragmático.
La única crítica que se le podría realizar al América después del juego, fue que decidió sufrir desde muy temprano. Renunciar a seguir haciendo daño a un Toluca que se expuso mucho y solamente Brian era el que estaba dispuesto a ir al frente.
El Toluca generó opciones para poder empatar, pero al final, con uñas y dientes, sea como sea, el América logró rascar unidades que son importantes para seguir aspirando a la fiesta grande. Aunque el sufrimiento hubiera sido menos si Brian y Zúñiga hubieran anotado sus ocasiones clarísimas sin portero y en el mano a mano. Gracias y hasta la próxima.
