Por José David García.

El Barcelona aseguró La Liga. Jugando un partido por momentos atascado y sin muchas ideas, logró puntuar en el Metropolitano y alejarse cada vez más de un Real Madrid que naufragó más temprano ante el Mallorca con el regreso de Mbappe al once titular. 

Sin embargo, las sensaciones no son las mejores previo a la eliminatoria de Champions League frente al Atlético de Madrid, ya que a pesar de la superioridad numérica por tantos minutos, no logró el Barca generar grandes ocasiones ni provocar tanto estrés en sus fases ofensivas.

Al equipo de Flick le faltó mucha profundidad en el último tercio pero con una genialidad de Cancelo con un doble recorte, metió un disparo que escupió Musso y Lewandowski solo tuvo que empujar para poner el 1-2 definitivo que le da La Liga a los azulgranas. 

Es inevitable no hablar del arbitraje. Nadie va a quejarse de la expulsión a Nico González, porque lo era, pero la falta de Gerard Martín, a pesar de haber tocado balón, dió la sensación de que pudo ser algo más que solamente amarilla.

Ahí, todos, sobre todo Simeone, sabía que había partido en la igualdad, porque cuando hubo el juego fue extremadamente parejo, pero el árbitro al revisar en el VAR y no considerarla así, lo dejó en amarilla por tocar primero la pelota. 

Ahí se acabó el juego y él mismo se convirtió en un asedio constante de un Barca que se cansó de meter balones al área e intentar entrar por dentro, a una defensa que se cerró bastante bien. 

La Liga es historia y será para el Barcelona. Es el equipo que menos errores ha cometido a lo largo de la temporada y cuando tuvo que oler sangre para llevarse el trofeo, lo hizo. 

Pero no así en Champions League. El Atleti volverá a contar con Julián y Lookman para esa eliminatoria y a diferencia de los culés, los Colchoneros si realizaron rotaciones y llegará el Barca más desgastado en lo físico a la ida. Sí el Atleti sobrevive al Camp Nou, puede soñar. Gracias y hasta la próxima.